IBIZA | SUSANA M. CAMPOY
El CV Eivissa logró ayer una importante victoria sobre el líder del Grupo B de la Primera Nacional, el CV Andorra, en un partido vibrante y equilibrado hasta que en el set de desempate los de Vila noquearon sin remedio a los pirenaicos.
Este triunfo de prestigio, en el inicio de la segunda vuelta de la fase que pone en juego la clasificación para jugar el play off, obliga a los de Toni Gino a dar lo mejor de sí mismos ante el Altea y el Sabadell. Además, demuestra lo evidente, que este equipo tiene capacidad para mucho más de lo que se dice.
Los ibicencos marcaron el ritmo desde el principio, en la pista y en la grada. Los tambores tocaron a batucada y el carnaval se hizo presente junto a la red. Los de Vila, que ofrecieron a su público su partido más completo, se adelantaron en el marcador. Los andorranos tuvieron que emplearse a fondo para remonta y, luego, agotados, se dejaron llevar y pagaron la cortedad de su banquillo en el tie break.
En cuanto al partido, el excelente rendimiento de la recepción ibicenca fue el principal argumento de los de casa. Fue un auténtico muro. Los pupilos de Toni Gino levantaron la mayoría de los golpes de su rival. Los tambores y los vítores del público, que nunca dejó de estar junto al equipo, también contribuyeron. Ambos muros, real y psicológico, condujeron a la victoria a los pitiusos. En el primer set se pudo ver el equilibrio que marcó el choque. No se deshizo el nudo hasta que una jugada de equipo, hilvanada entre Juanan, Oliva y Edmond, puso al CV Eivissa dos arriba (20-18). Un error de saque del Andorra en el punto de set puso a los de Vila por delante.
El equipo andorrano, que viajó a Eivissa con ocho jugadores, tenía toda la presión. La tónica continuó. En la recta final, el 20-20 tras más de media hora de juego mantenía abiertas todas las opciones.
La ´torre´ del Andorra, de cerca de dos metros de altura, Muninel, hizo lo imposible por romper el partido (22-25). Habilitó el 1-1. Con el tercer set, partido nuevo. Pese a que la iniciativa fue toda de los locales, el Andorra logró la remontada ´in extremis´.
Los de Toni Gino forzaron el desempate, al adjudicarse por 25-17 el cuarto tramo. Un parcial inicial de 3-0 puso a los ibicencos en la senda de la victoria (15-7).