Una decena pilotos de las Pitiüses tuvieron ayer el honor de ser los primeros en entrenar, fuera de competición, en un marco reglamentario: el circuito provisional de sa Coma. El delegado insular de la Federación Balear de Motociclismo, Carlos Sánchez, visiblemente satisfecho, ejerció de encargado y dio permiso a los pilotos que presentaron su licencia federativa en vigor. «Hace diez años que esperábamos esto», comentó. Desde una de sus márgenes, otros pilotos, que se acercaron por curiosidad y sin sus máquinas, observaban los ejercicios de sus compañeros en un día «histórico» y largamente esperado por los aficionados a las motos de Eivissa y Formentera. | S. M. Campoy