SANT JOSEP | SEBASTIÁN CANDELA
El Sant Jordi se impuso en el derbi local al Sant Josep en un partido extraño y en el que la calidad apareció sólo a cuentagotas. Los hombres de Sergio Tortosa hicieron lo justo en los momentos clave para llevarse tres puntos importantes, aunque la diferencia de goles que reflejó el marcador final fue excesiva. También hay que decir que el Sant Josep se complicó demasiado la vida en la segunda parte. ´Picó´ en el juego que le interesaba a su rival y entre nervios, precipitación y disputas personales y arbitrales vio como perdía su cuarto partido.
El encuentro empezó bien para el Sant Jordi y en el minuto 13 se adelantó en el marcador con un gol de Salazar. El tanto fue el premio a un mejor asentamiento sobre el terreno de juego, con dominio en la zona ancha y pases en profundidad para Cucu, Lozano y Félix.
Los visitantes superaban con demasiada facilidad a los centrocampistas locales y el segundo gol no se hizo esperar. Internada de Lozano por la banda izquierda, centro perfecto y remate a gol del incordiante Cucu (¡qué pena que este jugador no esté jugando en Tercera División!).
Era el minuto 25 y aquí puede decirse que acabó el partido. Los locales estaban afectados por el marcador y los nervios y las prisas jugaron en su contra ante un equipo como el Sant Jordi, que sabía mejor qué hacer y a qué jugar.
Casi al final de la primera parte, y con el Sant Jordi en inferioridad numérica por la expulsión de José Luis, el Sant Josep empezó a rasear el balón, a triangular y entrar por bandas y fruto de ello llegó el gol de Alberto, que marcó de cabeza. La lástima fue que cuando se acortaron las distancias, fruto del dominio ´josepí´ y su fútbol fácil como reclamaba mucho antes el técnico Parra desde el banquillo, sólo quedaban tres minutos para el descanso y los hombres de Tortosa supieron evitar las jugadas de peligro.
En la segunda parte el Sant Josep salió, moralmente, a por todas sabiendo que era once contra diez, pero sus ganas de ganar y su precipitación le condenaron a la pérdida continua de balones ante la desesperación de su entrenador.
Fue un quiero y no puedo, mientras que el Sant Jordi seguro que habló en el vestuario de mantener la calma, no perder posiciones en defensa e intentar el juego de contragolpe para aprovechar la velocidad de sus puntas.
La planificación táctica dio resultado y en el minuto 70 Dani estableció el 1-3.
A partir de este gol el Sant Josep se ´fue´ del partido. Jorge fue expulsado en el minuto 75 y la mayoría de los jugadores se dedicaron más a protestarle al árbitro y a hacer faltas innecesarias que a jugar al fútbol y con este desbarajuste llegó el definitivo 1-4, obra otra vez de Cucu.
Los últimos cinco minutos del derbi sobraron porque sólo sirvieron para que afloraran los nervios entre dos equipos a los que nadie puede reprocharles falta de coraje.
El Sant Jordi ha recuperado crédito después de ganar los dos partidos que ha disputado con Sergio Tortosa en su banquillo y, además, ha marcado 11 goles.