IBIZA | GUSTAVO L. SIRVENT
Eivissa Bàsquet sumó su quinta victoria del curso a golpe de fe, convicción y de triples. El conjunto ibicenco dinamitó al líder Gandía a base de lanzamientos desde 6,25 (convirtió 13 de 26 intentados, lo que supone un 50 por ciento). En este capítulo cabe reseñar los siete triples que metió Jorge Rosa, máximo anotador ayer con 29 puntos.
Aún así, la puesta en escena del quinteto que entrena Alberto Ruiz fue desastrosa, puesto que se vio superado por un rival que jugó muy cómodo en ataque y donde destacó el base Javier Alvarado. Él solo anotó más puntos que todos los que hizo Sa Graduada en el primer acto (13 el valenciano por 12 el cuadro local). El cinco levantino adquirió su máxima renta en el marcador en el minuto 9, cuando ya vencía por 17 puntos (9-26).
El segundo parcial fue clave en el devenir del partido. El bloque de Vila se enchufó al choque gracias al compromiso colectivo en defensa y a la inspiración de sus mejores hombres en ataque. Un parcial de 21-2 provocó la reacción local (de 19-37 en el minuto 13 se pasó al 40-39 a la finalización del cuarto). Antes, Javi Vázquez cometió su tercera falta y Ruiz echó mano tanto de Tettamenti como de Moral, que suplieron a la perfección la ausencia del base titular. Tres triples de Rosa, dos de Pascual y uno de Lluis de la Osa sirvieron para poner al Eivissa Bàsquet por delante por primera vez en el partido (40-39).
Por si la sangría desde el perímetro en la segunda manga no había sido suficiente, Rosa anotó dos más nada más reanudarse el encuentro tras el descanso. Desconcertado ante el aluvión ofensivo de los pitiusos, Gandía tuvo una mínima reacción en el minuto 24 (46-47) gracias al acierto de Domínguez y Alvarado, pero se quedó ahí porque nuevamente los colegiales volvieron a jugar con sentido y se marcharon nueve arriba antes del parcial definitivo (63-54).
Los visitantes no ceden
El último cuarto se inició con el cinco valenciano en zona 2-3, que enseguida tuvo que quitar porque encajó dos triples más de Pascual y Rosa. El Eivissa Bàsquet se sentía cómodo jugando y el Gandía trataba de remontar como fuera. A falta de cuatro minutos para acabar, el quinteto ibicenco ganaba por 13 puntos (76-63), pero un tiempo muerto de Víctor Rubio espoleó a los suyos, que en un visto y no visto se colocaron cinco abajo (85-80) con dos triples del ex ACB Rubén Burgos, pero los tiros libres y la mejor gestión de los ataques dejaron la victoria en casa.