SANTA EULÀRIA | SEBASTIÁN CANDELA
La Peña Deportiva consiguió una importante victoria ante el Luchador en un partido de mucha fuerza y poca técnica que fue perdiendo emoción conforme pasaban los minutos.
El equipo de Sant Antoni salió muy bien y aplicando su característico 4-3-3 puso en apuros a la Peña con su presión a la defensa y, especialmente, con su juego sencillo, a un toque en el centro del campo, teniendo a David en su referencia de control y pase en profundidad, como viene siendo habitual en todos los encuentros.
El mejor juego visitante tuvo su premio en el minuto 14, cuando el colegiado señaló penalti que se encargó de transformar Xicu.
El gol tendría que haber envalentonado aún más al equipo del técnico Julio García, pero dos minutos después de adelantarse en el marcador se lesionó David y aquí se acabó el Luchador.
La Peña lo vio claro. Empezó a entrar por su banda derecha porque tras marcharse el capitán rival nadie ayudaba al lateral izquierdo y así llegaron los dos primeros goles peñistas en los minutos 20 y 28. El primero lo marcó Toni Ramírez con un espectacular taconazo de espalda a la portería y el segundo Nicolás con un gran disparo lejano.
Los de Sant Antoni hacía rato que no estaban en el partido. El técnico visitante puso al lateral Jonan en el centro de la defensa para evitar más desastres, pero entonces el peligro llegó por la otra banda y en el minuto 42 Toni Ramírez sentenció el partido, marcando el tercer gol de su equipo tras un error garrafal de toda la defensa.
El Luchador solamente había jugado un cuarto de hora, exactamante hasta que se lesionó David, mientras la Peña, muy astuta, supo explotar perfectamente las carencias de su rival, que en Santa Eulària estuvo nervioso, impreciso y simplón.
En el minuto 43, el local Pedro se hizo expulsar incomprensiblemente por reiteradas protestas al colegiado. Dos amarillas en 20 segundos y a la calle, dejando a sus compañeros en inferioridad toda la segunda parte. Absurdo.
La segunda mitad fue un quiero y no puedo del Luchador, mientras la Peña se dejó dominar y se limitó a evitar las jugadas de peligro en su portería. De hecho, renunció al ataque y Toni Ramírez, que había sido un incordio en la primera mitad, no tocó pelota y fue sustituido en el minuto 67.
El equipo de Sant Antoni tuvo el balón, pero no le sirvió de nada porque sus jugadores estuvieron en este partido muy desacertados y en vez de jugar con paciencia y tranquilidad jugaron a lo loco y sin ningún sentido.
En el minuto 85, Xicu acortó distancias al marcar el 3-2 otra vez de penalti, pero no hubo la suficiente intensidad ni ideas para llegar a la portería contraria y la Peña Deportiva se llevó la victoria haciendo lo más práctico quedando cinco minutos: perder tiempo, lanzar balonces largos a las bandas y reclamar faltas. Lo normal.