IBIZA | CARLOS G. CASUSO
Víctor Canseco tuvo ayer un feliz regreso a Madrid después de haber logrado por primera vez en su palmarés una medalla de bronce en el Europeo sub-23 dentro de la categoría de +100 kilos celebrado en Antalya (Turquía). Canseco sigue en una nube por este éxito: «La verdad es que ya me tocaba, ya que llevaba cuatro años detrás de subirme al podio. Ha sido una recompensa al trabajo que llevo realizando durante mucho tiempo».
El judoca pitiuso reconoció que su camino hasta la lucha por los metales no fue nada fácil: «He tenido a rivales muy complicados. En la repesca por el bronce me tocó al esloveno Mitja Jenus, al que me había enfrentado antes dos veces y había perdido en ambas ocasiones. Sin embargo, hice un combate serio y le pude ganar».
De todas formas, Víctor Canseco reconoció que acabó muy tocado físicamente en el Europeo: «He sentido molestias en la espalda , pero pude agunatar el tipo. Ahora tengo que recuperarme de mis problemas físicos».
Canseco quiso dedicar el bronce a todos los que le han apoyado durante mucho tiempo, aunque quiso lanzar una dedicatoria especial a su compañero del Club Sant Jordi David Ortega por el reciente fallecimiento de su madre: «Le brindo esta medalla a David y le doy todos los ánimos. Ofrezco mi apoyo a toda su familia, que sé que lo están pasando mal».