IBIZA | SEBASTIÁN CANDELA
Ibiza y Portmany ofrecieron ayer una exhibición de pundonor, esfuerzo y ganas de ganar y al final recogieron el premio en forma de empate que hace justicia al trabajo que realizaron los jugadores.
El Portmany marcó primero, rompiendo la imbatibilidad de Iván, pero el conjunto deportivista nunca se rindió y en el minuto 83 logró la igualada. El partido fue una locura en los últimos instantes y el Portmany marcó su segundo gol en el minuto 90, aunque en la siguiente jugada Iñaki conseguía el empate definitivo ante el delirio y sorpresa de los aficionados, que premiaron a los dos equipos con una gran ovación al final.
El partido tuvo escasa calidad en la primera parte. Los jugadores del Ibiza destacaron individualmente, pero dejaron bastante que desear como conjunto, lo que benefició a un Portmany que no se complicó lo más mínimo y se dedicó a controlar el juego en el centro y a no dar ninguna facilidad en defensa, mientras Samir estuvo demasiado solo en punta.
El Ibiza dominó, pero sin profundidad. También demostró que físicamente era superior, pero no destiló juego colectivo. De hecho, sólo hicieron un remate a puerta a la media hora de juego, cuando Lillo remató de cabeza, pero el balón fue alto.
La segunda parte empezó con un susto para la portería deportivista tras una frivolidad de Iván y cinco minutos después llegó el gol de Javi, que marcó con la derecha desde fuera del área.
El Portmany vio que podía llevarse el partido y apretó a su rival a base de anticipación y trabajo, mientras el Ibiza estaba totalmente desconcertado y sorprendido.
Sin embargo, el gran esfuerzo le pasó factura al Portmany y en el minuto 83 el oportuno Labi marcó el empate, pero quedaba mucho partido.
Así, en el 90 volvió a adelantarse el equipo de Tristán con un gran gol de Nandi. Sus seguidores lo celebraban por todo lo alto, pero Iñaki los hizo callar un minuto después al conseguir el empate definitivo que hacía justicia al espíritu combativo de los dos equipos.