IBIZA | CARLOS G. CASUSO
El Space Gasifred consiguió ayer una importante y trabajada victoria por 4-3 ante el Melilla, un rival directo en la lucha por estar en el grupo de cabeza. Los dos contendientes dieron un gran espectáculo de fútbol sala, lleno de intensidad, tensión y buen juego.
Sin duda, el cuadro ibicenco ofreció su mejor cara y jugó el mejor encuentro de la temporada en casa, jugando con mucha intensidad durante todo el choque. Además, supo sufrir en la segunda mitad cuando los melillenses apretaron en la segunda mitad, aprovechando la inoportuna lesión del brasileño Clayton, que estuvo sensacional con sus tres goles, y el otro máximo referente ofensivo, Carrión, que fue expulsado por doble amarilla. La primera parte ofrecida por el Space Gasifred fue para enmarcar, ya que imprimió un alto ritmo de juego, que ahogó al Melilla. Flavio y Carrión, por partida doble, pudieron marcar para el equipo de Vila, aunque tuvo que ser Clayton quien abriera el marcador a los cinco minutos tras resolver un rechace del meta visitante. El propio Clayton puso el 2-0 (min. 8) después de sacarse de la ´chistera´ un fuerte zurdazo que se coló por la escuadra.
El monólogo de los ibicencos siguió con dos nuevas ocasiones, ambas de Ernesto, que no vieron puerta (min. 9). El primer remate con peligro entre los tres palos del Melilla llegó a los 11 minutos con un disparo de Del Amor, que sacó bajo palos Vega, quien precisamente fue el encargado de anotar el tercer tanto para el Gasifred (min. 15).
No obstante, Fernan, de doble penalti, metió en el choque a los visitantes justo antes del descanso. Tras la reanudación, el Gasifred puso el 4-1 por medio de Clayton, quien se lesionó en la misma jugada (min. 23), pero el conjunto melillense no arrojó la toalla y acortó distancias con un tanto de Yusef (min. 25).
Minutos de tensión
Entonces, el partido entró en una fase de tensión, que se saldó con dos expulsiones por doble amarilla, una de Rafita (Melilla) y otra de Carrión (Space Gasifred), pero ninguno de los dos conjuntos fue capaz de sacar provecho de la superioridad numérica. Sin embargo, el cuadro melillense metió el miedo en el cuerpo a la escuadra local con un gol en propia puerta de Ernesto (min. 34). El último tramo del partido se vivió de forma intensa, con un Melilla que puso cerco a la meta de los ibicencos, pero que se encontró con la figura de un inspirado Iván Martín.