IBIZA | GUSTAVO L. SIRVENT
El Palacio de Congresos de Ibiza no tiene tiempo para lamentos por la derrota en la Eurocup. Quince horas más tarde de levantarse de la cama en Polkowice deben afrontar un nuevo encuentro liguero. Además, no hay margen de error en el conjunto ibicenco porque todavía no ha estrenado su casillero de victorias tras siete capítulos de Liga. En caso contrario habrá que empezar a calcular el precio de la permanencia.
Por otro lado, el Real Canoe llega a Santa Eulària en una dinámica positiva de juego y resultados (ha ganado dos de sus tres últimos partidos), si bien todavía no conoce el triunfo como visitante. El equipo que dirige Juan Díniz apuesta por un baloncesto fresco y sin ataduras que está creando muchos problemas a sus oponentes.
Jenaro Díaz, técnico de las ibicencas, catalogó el partido como «importante», si bien quiere que se vea un PDV «diferente». «Tenemos que quitarnos las tonterías que llevamos encima. Hay que intentar ganar y jugar bien y con la afición, prensa y público sacar esto adelante», señaló.
El preparador ovetense está tratando de dosificar el cansancio de sus jugadoras dentro de la medida de cada partido, si bien destaca: «Estamos respetando muchísimo todos los descansos para llegar lo mejor posible a la Liga. El partido en Polonia fue un palo. Hubo cerca de seis jugadoras por encima de los 28 minutos. Nunca valen excusas, pero nos está pasando de todo y acepto las cosas como vienen. En Polonia nos poníamos uno arriba quedando 2:50 y dice el comisario que la canasta no vale cuando los árbitros la habían dado válida. Luego hacemos una gran defensa y nos meten un triple a tablero», argumentó Jenaro Díaz.
Respecto al Canoe, el entrenador del Puig d´en Valls resaltó que llegan en «buena dinámica» y que lo que más teme es que están «muy sueltas» en ataque. «La clave es defenderlas fuerte. Nuestro problema suele ser que nos cuesta coger el equilibrio en ataque y defensa», indicó.