IBIZA | SUSANA M. CAMPOY
El CV Eivissa está a una victoria de clasificarse para la segunda fase en la Primera Nacional B, donde se luchará por subir a Liga FEV, ¿cuál es la clave del éxito de este equipo?
—Todos juntos somos uno. No tiramos de genialidades como otros equipos, como el Andorra, por ejemplo, que tiene dos jugadores claves y todos juegan para ellos. Nosotros somos un conjunto y ésa es la clave de todo.
—¿Es posible soñar con el ascenso?
—Es difícil. Por poder soñar, se puede. Es complicado y hace falta mucho trabajo. Ya se verá en el futuro.
—¿Qué será necesario para que ese ´punto de partido´ sea una realidad?
—¿Lo necesario? Lo necesario es esfuerzo. Mucho esfuerzo y mucho trabajo. Que son dos conceptos claves que hay que poner en práctica.
—Este fin de semana hemos visto debutar a un juvenil formado en la cantera del CV Eivissa, Dani Díaz, ¿esta circunstancia tendrá continuidad en el futuro?
—Por supuesto, de hecho hay jugadores muy buenos como es Óscar Rodríguez, que todavía no ha debutado con nosotros pero que es un chaval de 20 añitos al que le queda una trayectoria enorme. Hay varios que van a dar que hablar y, en el caso de Dani, hay que decir que hizo un papelón enorme en su primer partido con el Primera.
—Volviendo al equipo, éste ha demostrado saber salir de situaciones de presión en partidos muy igualados. ¿Habrá fuerzas para mantener el tipo en la segunda fase, en el caso de acceder a ella?
—Creo que sí habrá fuerzas. De hecho ya se ha visto que somos sufridores. Nos gusta sufrir. Ya lo hicimos en la fase de ascenso y en los momentos clave sacamos fuerza de donde no la hay.
—¿La entrada en juego de los equipos del Sur en la segunda fase encarecerá el acceso a la fase de ascenso?
—Bueno, la Liga más fuerte es la Norte, que es donde están los equipos más potentes, los catalanes. Los del Sur son buenos, pero juegan con otro nivel y de forma diferente. En Catalunya están los mejores de nuestra categoría. Y esto se ha demostrado en bloques como el Sabadell, Andorra, Vall d'Hebrón... Son muy fuertes, al menos un poco más que los levantinos.
—El próximo rival es un hueso, el Andorra FS. ¿Será posible superar al líder para alcanzar la segunda fase? ¿Cuál será la clave para ello?
—Superarlo, no lo sé. Pero le esperamos con unas ganas increíbles que nadie se imagina. Deseamos que llegue a nuestra casa, a jugar en nuestra cancha y realice el viaje complicado que tuvimos que realizar noso-tros para jugar allí: Tres horas en coche, avión, sin tiempo apenas para comer ni descansar... Esos tres factores pueden definir un partido, poner el resultado de un lado o de otro.
—Cada vez que salta usted a la cancha, se le nota un brío nuevo al equipo. Parece la llave para revolucionar el juego. ¿Está satisfecho con su aportación?
—Estoy contento porque creo estoy haciendo una buena temporada y entrenando bien. El físico me aguanta y no tengo ninguna lesión, gracias a Dios. No sé. Igual no es que aporte más o menos al equipo, sino que ofrezco actitud. No destaco por el físico ni por la técnica, pero sí aporto actitud. Cuando salgo al campo trato de que esa motivación llegue a los jugadores que están en la cancha.
—Con perspectiva de grupo, ¿cree que hay algo que mejorar en el juego?
—Pienso que no hay nada que mejorar, quizá trabajar más en la actitud y el carácter. Hay momentos, como en el tercer set del pasado sábado, en que el grupo se duerme. Con tres gritos y empuje pudimos remontar tres puntos abajo. En los momentos bajos hay que sacar pecho antes, demostrar carácter. Como vulgarmente se dice, echarle cojones.
—Un deseo para final de temporada...
—Participar en la fase de ascenso a FEV sería mi mayor deseo.