IBIZA | GUSTAVO L. SIRVENT
Saber estar, templanza, trapío, eficacia y veteranía. Esas fueron las armas taurómacas del Arroz Dacsa Almàssera con las que acabó derrotando al Eivissa Bàsquet, que ayer funcionó a golpes de inspiración de sus hombres importantes, en especial de Jorge Rosa (28 puntos). No sirvió ni el conocimiento del rival del entrenador de los pitiusos, Alberto Ruiz, que militó tres años en el club valenciano.
El plantel ibicenco sesteó durante el primer cuarto y esa circunstancia le lastró en el resto del choque. El inicio de los hombres de Alberto Ruiz fue desalentador, ya que en seis minutos sólo había anotado dos puntos, mientras su oponente ya sumaba 13. Hubo una tímida reacción local con seis puntos consecutivos de Urit Kelly, pero fue insuficiente para dar alcance al conjunto visitante.
En el segundo parcial, el acierto desde el 6,25 del bloque levantino le dio la máxima diferencia. Un triple de Sanchis, otro de Manresa y un tercero de Rodríguez, más otra canasta de Manresa colocó al Almàssera 20 arriba (17-37, m.14). El técnico local paró el partido con un tiempo muerto. Este inciso enrabietó a los pitiusos que realizaron un parcial de 10-1 y se colocaron a 11 (27-38, m.18) tras un triple de Jorge Rosa. A pesar de los problemas en defensa para sujetar a los valencianos en el uno contra uno, Sa Graduada se marchó a los vestuarios ocho abajo (36-44).
Técnicas a Javi Vázquez
A los dos minutos de la reanudación, el Eivissa Bàsquet se vio dañado por la actuación arbitral. Primero un colegiado y a renglón seguido el otro señalaron dos técnicas a Javi Vázquez por protestar una falta. Este hecho provocó que el base catalán quedara descalificado y que el Arroz Dacsa dispusiera de seis tiros libres que convirtió Rodríguez (40-54, m.23). Un 8-2 de parcial volvió a meter al bloque colegial en el partido, pero nuevamente el acierto de Manresa cerca del aro disparaba a los visitantes, que también aprovecharon una técnica a Tettamenti.
En la manga definitiva, el Eivissa Bàsquet tiro de casta con los triples de Jorge Rosa y se colocó ocho abajo (71-79, m.39), pero la precipitación de los locales y la veteranía de los visitantes sentenciaron.