IBIZA | SUSANA M. CAMPOY
Ciaran Pascual (Newry County Down (Irlanda del Norte), 1981) cumplió hace una semana un sueño imposible para un jugador español pero que para un británico es factible por que Londres acogerá en 2012 las Olimpiadas y quieren contar con representación en todas las disciplinas deportivas.
—¿Cómo tuvo conocimiento de que buscaban jugadores para formar la selección?
—Pues unos compañeros lo vieron en foros federativos. La Federación británica anunció a través de las webs federativas nacionales de otros países que buscaba a jugadores para hacer una selección británica. Tengo doble nacionalidad, británica y española, aunque siempre digo que soy irlandés porque mi familia es católica. Se podría decir que soy jugador de la selección gracias a internet.
—No es nada común la accesibilidad que la tenido a la internacionalidad, ¿cómo lo ha vivido?
—Con intriga por saber qué me iba a encontrar [participó en una concentración y en un torneo] y nervios por las ganas de hacerlo bien y la presión de estar ahí.
—Ha jugado diez minutos y detenido una pena máxima con su selección, ¿impresiona?
—Pues sí. Fue una sorpresa. Yo no esperaba ni entrar en la convocatoria y me ví tratando de mantener la calma. Al final salí airoso. Estoy muy contento.
—El seleccionador británico es el serbio Dragan Djukic, ¿qué le ha transmitido?
—Bueno, a partir de enero está prevista una concentración y la participación en dos nuevos torneos de preparación para la clasificación para el Mundial, fase en la que nos tenemos que medir a selecciones como Finlandia y Bosnia.
—¿A su juicio es sencillo alcanzar un puesto fijo en el combinado británico?
—No es nada sencillo. Hay dos porteros y llevan más años jugando y en competiciones más grandes. La mayoría son semiprofesionales. Cuando en verano me invitaron a la concentración de octubre, les dije que tuvieran en cuenta que no estaba en plena forma porque no podía entrenar por el trabajo.
—Sitúe a su selección en el contexto internacional y su nivel de juego en comparación con España.
—Está a nivel de selecciones como Luxemburgo, Bélgica o Bulgaria. El nivel de juego es similar al de la Primera española.
—¿Qué significa para el ´Puchi´ su selección?
—Todos están contentos, aunque al principio muy incrédulos. Para mí, es una motivación por lo que pueda aprender para ponerlo en práctica en mi club ya que trabajamos con entrenador específico de porteros.