IBIZA | GUSTAVO L. SIRVENT
Las cinco derrotas consecutivas del Palacio de Congresos de Ibiza, récord en la historia del club en Liga Femenina, han servido para encender la luz de alarma. El presidente, Vicente Torres, el director deportivo, Víctor Torres, y el entrenador, Jenaro Díaz, se reunieron ayer para buscar soluciones inmediatas a la crisis de resultados del equipo. Lo que sí descartó el mandatario del club es que se fueran a reunir con la plantilla, ya que las decisiones que tomen serán las que valgan sin que haya ningún tipo de reprimenda a las jugadoras.
Los rectores del club se sentaron a analizar la situación deportiva, no quieren dejar pasar el tiempo y poner remedio a un problema de juego y vestuario. El rendimiento de varias jugadoras de la plantilla como Krissy Bade (internacional con Francia) o de Amanda Jackson (realizó una excelente pretemporada, pero posteriormente se diluyó) van aprovocar que alguna de ellas dos acaben siendo despedidas. La escolta estadounidense tiene muchos más números que su compañera.
«Ahora es momento de hacer autoanálisis y buscar soluciones. Hay varios factores que han provocado que estemos así, pero no voy a buscar culpables», indicó el secretario técnico, Víctor Torres, quien se señaló como el primer responsable de la situación, ya que ha sido el diseñador de esta plantilla y de esperar la recuperación de Sandra Pirsic.
Asimismo, Torres aclaró que todos los movimientos que hagan serán «meditados». Lo que parece improbable, según manifestó el presidente del PDV, Vicente Torres, es la destitución del técnico, Jenaro Díaz.
Igualmente, el mensaje que se quiere transmitir desde el Puig d´en Valls es el de «unidad», ya que saben que si existe una fractura por algún flanco del club se notará en el apartado deportivo.