IBIZA | G. L. S.
El entrenador del Palacio de Congresos de Ibiza, Jenaro Díaz, no se muerde la lengua a la hora de analizar los problemas de su equipo y las posibles variaciones en la plantilla. «Si hay algún cambio, que sea para mejorar mucho, aunque ahora mismo no sé ni nombres ni nada», señaló el técnico.
—¿Cuál es el causante de que el equipo no haya conseguido ninguna victoria?
—Teníamos unos hábitos adquiridos muy buenos antes de la Supercopa, se fueron perdiendo y pasamos a ser un equipo diferente.
—¿Por qué se han perdido?
—Prefiero no opinar.
—Evidentemente en estas situaciones siempre se apela al trabajo diario, pero ¿hará falta algo más, no?
—El trabajo diario de mucha gente es muy bueno y de otra es regular. No nos podemos quejar de eso. Nos falta concentración y atención para que estemos mejor.
—Hay voces que apuntan a que hay problemas en el vestuario, ¿esto es así?
—No. Lo primero que tengo que decir que quiero yo ayudar al club y si la directiva decide que me tengo que marchar, yo encantado. Si hay gente egoísta que antepone el ´yo´ al ´nosotros´ tiene una mala cultura baloncestística.
—Hay convencimiento en la plantilla de que esta situación se puede revertir?
—Por mi parte sí, pero ahora me considero un profesional del baloncesto y no una persona. Voy a trabajar a tope para sacar esto adelante. De las jugadoras me importa mucho el lado humano, pero también el profesional.
—¿Gran Canaria es la primera final de las 21 que os quedan?
—Para mí todos los partidos son una final. La de Estudiantes era una de ellas, pero hubo mucha gente que no se lo tomó como tal. Jugamos seis minutos muy buenos y luego se nos fue.
—¿Le ha sorprendido este inicio de Liga?
—Me ha sorprendido que no tengo el mismo grado de felicidad de estar con mi equipo a muerte. Después del partido ante Celta pasaron cosas que no me gustaron nada.