SEPANG | JUAN A. LLADÓS / EFE
El italiano Valentino Rossi (Yamaha) amplió ayer su leyenda y se proclamó campeón del mundo de MotoGP en el circuito de Sepang, en el Gran Premio de Malasia, en una carrera en la que fue tercero tras el australiano Casey Stoner (Ducati) y Dani Pedrosa (Honda), segundo. Jorge Lorenzo (Yamaha) cruzó la meta en la cuarta posición. Este es el noveno título de campeón del mundo de Rossi, de los cuales siete son en la máxima cilindrada, uno en 125 c.c., en 1997, y otro en 250 c.c., en 1999.
Rossi había realizado ayer la pole, con la vuelta más rápida conseguida en la historia de la pista malaya, pero la lluvia que retrasó la salida le hizo ser más precavido y pasó por meta en la décima posición en la primera vuelta. Con entrar entre los cuatro primeros le valía, hiciera lo que hiciera su único rival en la lucha por el campeonato, Lorenzo. El español del equipo oficial Yamaha tuvo que salir desde el último lugar de la parrilla de Sepang debido a que entró en boxes antes de la salida por problemas mecánicos. Lorenzo explicó más tarde que entró gasolina en el motor y calcularon mal el tiempo que tenían para entrar a dar la vuelta de formación de salida de la parrilla.
El piloto japonés Hiroshi Aoyama (Honda), líder del mundial, superó hoy al español Héctor Barberá (Aprilia), segundo, y al italiano Marco Simoncelli en el Gran Premio de Malasia de 250 c.c. en el circuito de Sepang.
El español Álvaro Bautista (Aprilia) era hasta ayer el tercero que peleaba por el campeonato, pero se cayó en el circuito de Sepang y se descartó después de una racha aciaga en el final de temporada en el que se ha caído en las tres últimas carreras: Portugal, por gripaje de su moto, Australia y Malasia. Bajo 40º de temperatura y una humedad tropical, Bautista se fue al suelo en la sexta vuelta cuando perseguía a sus rivales tras haber realizado una mala salida. Había llegado a la primera curva el noveno. Barberá y Simoncelli cruzaron la meta con el mismo tiempo 2:09.525, pero esta vez, a diferencia de lo que ocurrió en Portugal hace tres semanas entre él y el francés Mike di Meglio, la segunda posición se la llevó el español por haber realizado la vuelta más rapida que el transalpino.
El español Julián Simón (Aprilia) refrendó con su victoria de ayer en el Gran Premio de Malasia su título de campeón del mundo de 125 c.c. ganado hace una semana en Australia. Simón se impuso en un mano a mano a su compañero de equipo británico, Bradley Smith, en las últimas vueltas, y no tuvo mayores problemas que los que le puso el inglés para sumar su sexta victoria del año.
Tras los dos pilotos del equipo que dirige Jorge Martínez, Aspar, se clasificaron los españoles Pol Espargaró (Derbi), Sergio Gadea (Aprilia) y Nico Terol (Aprilia), quien ve cómo el subcampeonato se lo lleva Smith.
Marc Márquez, que a sus 16 años logró ayer la segunda pole de su carrera deportiva, sufrió un gripaje en el motor de su KTM cuando peleaba en el grupo perseguidor de Simón y Smith y no pudo terminar la carrera al igual que le ocurrió en el Gran Premio de Francia, en mayo en el circuito de Le Mans, cuando se impuso por primera vez en los entrenamientos oficiales.