PALMA | TONY TENERIFE FOTOPRENS
Sigue imparable. El Sant Rafel suma ya nueve partidos sin conocer la derrota, instalado por méritos propios en la zona noble de la clasificación, como líder en solitario de la categoría. Y lo que es más importante: mostrando una sensación de clara seguridad, y de que todo lo que le está sucediendo para nada es fruto de la casualidad.
En el primer tiempo las ocasiones las puso el Ferriolense y el gol, el Sant Rafel. Adrián Rosa, recogió en el segundo palo el esférico que le llegó tras un monumental barullo en el área del Ferriolense. Y ése fue todo el bagaje que presentó el conjunto de Mario Ormaechea en ataque.
Todo lo demás lo puso un Ferriolense que pese a no mostrar mucha continuidad en su juego, si que tuvo al menos intención de buscar el marco de Seral, y sobre todo coleccionó tantas ocasiones como yerros de bulto tuvo en sus remates. Un disparo por encima del larguero de Puça y tres opciones para marcar meridianamente claras por parte del ex jugador de la Peña Deportiva Espadas pudieron desnivelar la balanza a favor del once azulón.
Pero el fútbol no contempla ni intenciones ni ocasiones. Sólo busca el gol. Y eso fue lo que pasó en son Malferit. Primero, el libre directo magistralmente ejecutado por el jugador local Nando que se estrelló en el palo. Y tres minutos después, el tanto de Adrián Rosa, en la única aproximación con cierto peligro protagonizada por el once de Ormaechea, y que acabó en gol porque sencillamente no podía el propio Adrián marrar el ´regalo´ que le había caído a sus pies tras ejecutar el once pitiuso una acción a balón parado.
Segundo tiempo
Tras el descanso, el Ferriolense salió en tromba, buscando la igualada. Llompart, dentro del área, encontró en su disparo a quemarropa la espalda de Buti, abortando de esta forma la primera opción de los locales de igualar el marcador. Después, llegaría el 0-2. Otra acción a balón parado, concatenada con diversos errores de la defensa local habilitó a Carlos Fernández para, tras regatear al cancerbero Juanjo, batir el marco del conjunto local.
Con el 0-2 y la dinámica con la que se estaba desenvolviendo el encuentro, todo parecía indicar que el partido iba a ser una balsa de aceite. Pero no fue así, ya que una desafortunada acción del cancerbero del Sant Rafel, Javi Seral, habilitó al recién entrado Rubén para que estrechase más la diferencia en el marcador, cambiando de forma radical el guión del partido. Los locales presionaron con insistencia, aunque sin demasiadas ideas.