PHILLIP ISLAND | EFE
El español Julián Simón (Aprilia) se adjudicó la victoria en el circuito de Phillip Island con ocasión del Gran Premio de Australia de 125 c.c. y logró el título como los grandes campeones, con triunfo incluido y no por ello menos trabajado.
Desde el momento en que se apagó el semáforo rojo se pudo percibir que sería una carrera complicada para conseguir el título mundial, pero el piloto de Villacañas cumplió impecablemente con su estrategia y supo esperar el momento oportuno para aprovechar su oportunidad mientras el primero en marcar el ritmo era el autor del mejor tiempo de entrenamientos, el español Pol Espargaró (Derbi).
Simón no perdió los nervios a pesar de la discreta salida que realizó y mientras por delante Espargaró comenzó marcando el ritmo, a su estela se pusieron prácticamente todos los protagonistas de la categoría en esta carrera.
Pero cuando Bradley Smith tomó el mando de la prueba, fue cuando Julián Simón, que se había mantenido a la expectativa todo el tiempo, se percató de que se podía escapar su opción al título mundial y por ello que sin ponerse nervioso pero también con rapidez y eficacia, comenzó a superar rivales hasta ponerse tras el rebufo de su propio compañero de equipo.
La llegada de los primeros participantes doblados añadió algo más de incertidumbre a la situación, que tanto Simón y Smith solventaron con facilidad, no así sus perseguidores que ahí se vieron cortados definitivamente.
Los dos aspirantes más claros al título mundial se habían quedado solos y Simón, que claramente estaba estudiando a su rival, buscó el lugar más apropiado para superarlo, sabedor que la velocidad de su Aprilia no estaba al nivel de la de su compañero de equipo y no podría superarlo por rebufo en la recta de meta.
No lo intentó ni una sola vez Julián Simón hasta que llegó a la última vuelta, en la que buscó su oportunidad y en la bajada hacia la curva de derecha se tiró como un poseso por el interior de la curva para sorprender a su rival en un sitio bastante complicado. Un adelantamiento tan limpio y claro que literalmente dejó clavado al piloto de Oxford, quien se dio cuenta de inmediato que el mundial estaba ya sentenciado en favor de su rival.
Rossi acaricia el título en MotoGP
Por otra parte, el australiano Casey Stoner (Ducati Desmosedici) se adjudicó una clara victoria al liderar la prueba de MotoGP desde la primera hasta la última vuelta la prueba, en la que Rossi dio un paso de gigante para proclamarse campeón del mundo tras la caída en el giro inicial de Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1). Fuera de carrera Lorenzo, Valentino Rossi debió hacer sus propias cuentas y aunque intentó doblegar a Stoner a lo largo de la carrera, no asumió más riesgos que los estrictamente necesarios, sabedor de que su ventaja en el mundial aumenta hasta los 38 puntos y le podría dar matemáticamente el título dentro de una semana en Malasia.
Por último, el italiano Marco Simoncelli (Gilera) se adjudicó la victoria con autoridad en los 250 c.c. tras la decisión de la dirección de carrera de mostrar bandera roja en el transcurso de la decimonovena vuelta al sufrir una caída el italiano Roberto Locatelli (Gilera) que lo dejó tendido en medio de la pista sin la posibilidad de ser atendido por las asistencias del circuito.