SANT VICENT | C. G. C./S. M. CAMPOY
Iván Tur, vecino de sa Cala Sant Vicent, dedicó el triunfo en la general de motos «a toda la gente de sa Cala, amigos y familia». También declaró haberse «divertido» y reconoció sentirse «a tope» con la victoria lograda a lomos de su Yamaha R1.
Por su parte, el piloto ibicenco José Joaquín Fernández, que se impuso en carrozados al volante de su Mitsubishi Lancer Evo IX y quedó séptimo de la general, se mostró satisfecho con «acabar resurgiendo en Ibiza en una temporada decepcionante», pese a que hizo buen papel en el Campeonato de Europa de montaña.
Además de felicitar a la organización, Fernández valoró que se hayan unido todos los sectores del motor pitiuso para celebrar el vigesimoquinta aniversario de la Pujada. El ibicenco lamentó una vez más la falta de apoyo institucional para poder competir en esta temporada 2009 y aseguró que estudia abandonar la competición.
«Sin apoyos institucionales no se puede ir más allá y me planteo seriamente dejar la competición», indicó, al tiempo que señaló que sólo cambiará de opinión si cuenta con patrocinadores. El futuro «es incierto», dijo JJ Fernández, quien agregó que es posible que «acabe vendiendo todo el material y dejar la competición».
Mientras tanto, otro de los grandes protagonistas de la Pujada a sa Cala fue Pedro Roca, quien no ocultó su alegría por su victoria en la clasificación general de coches: «La verdad es que estoy muy contento por haber vencido y por haber mejorado mi mejor marca personal en la Pujada con 2´07´´. Es la primera vez que he corrido en una prueba con coches, motos y camiones, y he disfrutado mucho. Espero volver a Ibiza».