IBIZA | GUSTAVO L. SIRVENT
«La vida puede ser maravillosa», rezaba el gran Andrés Montes. En el Eivissa Bàsquet deben pensarlo después del gran partido realizado ayer. Supuso la primera victoria del curso baloncestístico 2009-2010 de un grupo de ´jugones´, que ayer homenajearon al popular periodista como mejor saben, corriendo, anotando en contraataque y defendiendo.
El equipo de Alberto Ruiz puso su sello desde el primer minuto con siete puntos de incombustible Ángel Pascual que sirvieron para endosar a los valencianos un parcial de 15-1 a los cuatro minutos de juego. Sin tiempo para digerir la comida, el plantel visitante tuvo que aplicarse para que la sangría no fuera mayor a las primeras de cambio y logró ponerse siete abajo gracias a sus torres gemelas (Antón y Martínez) (25-18, m.10).
Dos triples, uno de Serrra y otro de Lluis de la Osa, separados por dos minutos, dispararon a Sa Graduada en el marcador (38-20, m.14). La intendencia, defensa zona press a toda la pista y la alterna en su campo, surtió efecto. Además, su oponente lo ponía fácil. En plena vena anotadora de los ibicencos, el técnico valenciano, Jorge Gutiérrez, decidió mantener una zona 3-2 que facilitó la labor a los ´francotiradores´ colegiales. Entretanto, Urit Kelly y Marius Sumiskis se tuvieron que ir al banco con tres faltas personales en los minutos 17 y 18, respectivamente. Este hecho provocó que los visitantes Antón y Martínez pudieran anotar más cómodo desde la pintura, si bien las rentas se mantenían entre los 15 y 19 puntos (53-36 al descanso).
La reflexión que otorga el descanso reglamentario sirvió al Eivissa Bàsquet para recuperar a un hombre que hasta ahora no había sido ni la sombra de lo que de él se espera. Salió a relucir la calidad de Jorge Rosa (o como diría Montes, ´raza blanco tirador´). Tiene licencia para matar desde el 6,25 y lo consiguió. Anotó cuatro canastas de tres puntos sin fallo mientras en la grada se oía aquello del «ratatatatata». «Está que se sale», dijo un aficionado. Ante esto, el Lliria, otrora equipo de ACB y en la actualidad viviendo la realidad de la EBA, no pudo hacer nada (71-45 a falta de un minutos para el periodo definitivo).
´El bailarín de claqué´ de Sa Graduada, Urit Kelly, regresó al equipo tras conseguir su tránsfer y sus compañeros lo notaron. Su sola presencia se hizo notar, sobre todo en el último parcial. Ahora sí hay Visa para el sueño.