ALAIOR | MARÍA ÁLVAREZ
La Peña Deportiva sumó su segunda victoria consecutiva tras superar ayer al Alaior (0-2), que cayó inevitablemente por primera vez en Los Pinos en lo que va de temporada. Los de Santa Eulària se instalan ya muy cerca de la zona de play-off, lugar que les corresponde en la clasificación (por plantilla, presupuesto y oficio). Los pitiusos consiguieron ganar disputando el choque con diez jugadores desde el minuto 23 de la primera mitad por la expulsión de Youssouf.
La Peña se hizo pronto con el dominio del balón y del partido, llevando al Alaior a su terreno. Los diez primeros minutos de juego se vivieron con intensidad desde el área del guardameta local Toni, que veía cómo los ibicencos quebrantaban una y otra vez la defensa formada por Tomé, Jordi, Basili y Tudurí, que sufrieron lo indecible para sacar algún balón jugado con criterio.
De la mano de Fofi y de Carlos López, los pitiusos protagonizaron varios disparos a portería sin consecuencias; pero tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe. Así, el primer gol para los visitantes no se hizo de rogar. La Peña aprovechó una de las llegadas del Alaior para generar un contraataque que Carlos López, sólo en el área chica, derivó en remate a portería que enviaría Toni a córner. Jugada a balón parado de la que sacó partido el capitán ibicenco, Villodre, mítico central y jugador clásico de la Tercera balear, para enviar el esférico al fondo de la red cuando el encuentro tan sólo contaba con 18 minutos.
Parecía que el partido no podía ser más favorable para el conjunto que dirige Luis Rueda, pero nada más lejos de la realidad. Dos faltas tontas de un viejo conocido del fútbol menorquín, el ex-jugador del Atlètic Ciutadella, Youssouf, le costaron la expulsión en el 23 al centrocampista, que dejó en inferioridad numérica a su equipo, obligando a Rueda a poner en marcha un planteamiento más defensivo.
El decorado del choque cambió en ese instante y el Alaior consiguió un mayor dominio del balón. Sin embargo, los de Andújar sólo tuvieron una ocasión clara en el grueso de la primera mitad: un lanzamiento de córner de Ernest que acabó saliendo por la línea de fondo.
Segundo tiempo
En la reanudación, los locales se echaron con todo al ataque, cambiaron varias veces su planteamiento táctico y disfrutaron de más ocasiones. Pero los intereses de los albinegros se vieron truncados con el gol de Osky, que tomó el mando de su equipo en el ámbito ofensivo durante el segundo tiempo, hasta que fue sustituido por Vicent. El delantero controló un balón largo enviado desde la defensa, le ganó la espalda a Tomé y remató solo ante Riudavets.