VALENCIA | ÁREA 11
Jenaro Díaz, entrenador del Palacio de Congresos de Ibiza, se mostró satisfecho con la actuación de su equipo ayer, que estuvo a punto de dar la sorpresa frente al Ciudad Ros Casares: «Les doy un diez a mis jugadoras porque lo han dado todo para intentar ganar», manifestó. El técnico se lamentó de haberlo tenido tan cerca y no lograrlo, pero quiso sacar conclusiones positivas: «Creo que la sensación que damos es de ser un conjunto ambicioso y con ganas de crecer.».
Díaz felicitó al rival por su victoria y buscó las causas de la derrota de su equipo en la falta de ritmo, ya que este era el primer compromiso oficial de la temporada y requería una exigencia máxima por la talla del contricante: «Todavía nos cuesta coger el ritmo de los partidos. Sobre todo el que impone el Ros Casares, que es muy alto. Aún no estamos al 100% y jugar a la intensidad de las valencianas todo el encuentro nos ha sido imposible».
El preparador del conjunto ibicenco dijo que sus jugadoras estuvieron, «en ritmo e intensidad», «bien a rachas, sobre todo en los tres primeros cuartos». «Después, cuando por fin nos metimos del todo en el partido y cogimos ese ritmo que imponían las locales, funcionamos muy bien, recortamos las distancias y estuvimos a punto de darle la vuelta al marcador», apuntó.
Sin quejas
«En el segundo cuarto también estuvimos ahí», añadió. «No nos podemos quejar a nivel de carácter e intensidad y además no hay que olvidar que este era el primer encuentro oficial de la temporada y que al equipo aún le falta rodaje. Sólo hay dos jugadoras del año pasado en la plantilla y eso se nota, porque nos falta compenetrarnos como bloque, pero me gusta la imagen que hemos dado». El entrenador del Puig d’en Valls aseguró que al acabar el partido «había gente muy fastidiada» por no haber podido conseguir el título de la Supercopa, aunque el PDV sigue haciendo historia.