IBIZA | GUSTAVO L. SIRVENT
Afronta la segunda temporada en el Space Tanit como un niño con zapatos nuevos. Gustavo Lalima, técnico del conjunto ibicenco, se siente implicado en un proyecto que tiene como meta consolidarse en la Liga Femenina 2. Reconoce que tiene mimbres, pero su discurso no pasa más allá del trabajo diario, que para él es la base para que lleguen los resultados.
—Empieza una temporada después del éxito del pasado curso. ¿Es un reto para ustedes?
—Sí. La afrontamos con mucha ilusión. Después de conseguir un logro tan importante para el club de jugar en Liga Femenina 2 vamos a tomarnos esta campaña con la mayor seriedad posible porque ha costado mucho llegar hasta aquí.
—¿Cuál es la idea en la que se trabajó para confeccionar la plantilla?
—Buscábamos jugadoras que se impliquen en el proyecto. Con cada una de ellas se le comentó cuál era la intención del club, que quería asentarse en la categoría y, a partir de ahí, ver con qué presupuesto se contaba. Desde ese punto de vista queríamos que las que vinieran sintieran el deseo de jugar en el Tanit.
—¿Y conjuntar jugadoras jóvenes con veteranas también era un objetivo?
— Sí, dentro de las posibilidades que teníamos, me interesa mezclar jugadoras jóvenes con jugadoras con experiencia porque el club es nuevo, sólo había jugado un año en esta categoría y se tiene que asentar.
—Del año pasado sólo quedan Itxaso Mallaviabarrena y Tamara Insagurbe. ¿Qué le ha sorprendido de este grupo?
—No me ha sorprendido nada porque las conocía. A algunas personalmente, otras por referencias y otras por verlas jugar. Confirmo lo que ya me suponía, que era la entrega, la disposición al trabajo, la seriedad y la capacidad de lucha y sacrificio que tienen estas jugadoras.
—Al haber tanta jugadora nueva, ¿está costando la adaptación de la plantilla?
—Sí, eso cuesta. Tiene un proceso, es un aprendizaje para todos porque es algo nuevo. Es difícil acoplarnos en cinco semanas de entreno. La idea es intentar que estemos bien durante todo el año e ir acoplándonos para conseguir resultados positivos.
—¿Cuál va a ser la filosofía del básquet que va a implantar en el Space Tanit?
—En el primer partido contra el Stadium Casablanca vimos pinceladas de lo que realmente quiero. El concepto es que haya entrega, que no den nunca nada por perdido e ir sacando virtudes que tenemos y esconder las carencias que podamos encontrar.
—En el club se habla de la permanencia como primer objetivo, pero ¿con esta plantilla se puede conseguir algo más?
—Aspiro a ganar la mayor cantidad de partidos que podamos. La competición te pone en el lugar o que te mereces o que te corresponde. Por trabajo, este equipo va a merecer más de lo que logre. No podemos hablar de ver qué objetivos nos ponemos cuando sólo llevamos una jornada. Esperemos que sea de la mejor manera posible e ir paso a paso.
—¿En qué aspectos puntuales va a incidir más para mejorar en el juego?
—Hay mucha capacidad de mejora. Si tuviera que detallar algo, creo que por tanta ilusión y ambición que tenemos no manejamos bien los tiempos del juego en ciertos momentos del partido. Es algo que tenemos que trabajar. Por lo demás, estoy satisfecho.
—Dentro de las limitaciones económicas del club, ¿está satisfecho del plantel que han confeccionado?
—Sí. Estamos conformes. La competición, por reglamento, nos permite incorporar una ficha más, incluso una extranjera, y por tanto, la plantilla está abierta. Hoy día es la que tenemos y con ella vamos a trabajar a muerte. De momento, no vamos a fichar a nadie porque no lo vemos conveniente.
—¿Personalmente está disfrutando con este equipo?
—Sí, mucho. Disfruto en el día a día, que ahí me siento pleno. El equipo tiene una capacidad de trabajo y entrega muy buena y eso hace que puedas trabajar con mucha comodidad. Ojalá que todo este trabajo se traduzca en resultados.