MOTUÏRI | CHEMA JAUME / FOTOPRENS
Montuïri y Peña Deportiva sólo podían ir a no perder. Y lo consiguieron. El destrozo con el que llegaron a vestuarios tras el festival de tarjetas brindado por el colegiado del encuentro, Guardiola Rotger, no daba para más.
Y es que en el primer tiempo, pasase lo que pasase sobre el terreno de juego –casi todo rubricado por la Peña– , todo quedó claramente estigmatizado por las expulsiones de Neftalí –doble amarilla– y de Vicent, esta última tan rigurosa como innecesaria. Todo ello en el espacio de tres minutos (del 42 al 45) de una primera parte que por lo demás sólo tuvo un color, el del equipo visitante.
Tanto Nacho del Moral como Vicent, así como Osky, tuvieron sus opciones para batir el marco de un Pep Tugores que, por lo demás, estuvo espléndido cuando tuvo que intervenir. Por parte del Montuïri, agazapado en la retaguardia y con problemas para llegar al marco de Carlos Moro, las escasas opciones de gol pasaban por pillar en pleno despiste a la retaguardia visitante. Tanto Andrés Salinas, de libre directo, como Bernat y Campins, en sendos saques de esquina, buscaron la sorpresa, que no se dio a nivel goleador y sí a nivel sancionador. Dos expulsiones, cero a cero al descanso y partido nuevo. Y tan nuevo para los de Luis Rueda.
En el vestuario, el técnico peñista se la jugó. No le quedaba otra. Ideó como pudo un ´plan B´. Tres cambios, esquema nuevo –con lo que quedaba– y como no podía ser de otra manera, a aguantar el cero a cero, y buscar la sorpresa en la velocidad de Nacho del Moral y el gol en las botas de Carlos López.
También entraron Berto Suárez, para pertrechar la zona central de la zaga pitiusa, mientras que a Raúl Gómez le tocaba hacer de Vicent.
A falta de ocasiones de gol por parte unos y otros –aunque Carlos López tuvo una de entrada que envió a las nubes–, llegaron más tarjetas y, como no, la expulsión de un jugador del Montuïri. El recién entrado Ivo –pichichi del once local– cayó en la trampa que le tendió Berto Suárez, viendo de esta forma la roja directa.
Numéricamente, las cosas iban equilibrándose. Los minutos pasaban como mejor le iba a los de Rueda. El ´plan B´ se cumplió y la Peña salvó un empate tras um partido muy complicado.