Miguel M. Fernández, voluntario olímpico:
EIVISSA | SUSANA M. CAMPOY
Como cualquier chico de su edad, 16 años, Miguel Mateo Fernández, consulta Internet para casi todo. Por esa razón, y dado que es un voluntario habitual en las grandes citas —Home de Ferro, el Trofeo de marcha de Santa Eulària o la Semi Marató d´Eivissa—, un día consultando la página de la candidatura de Madrid para los Juegos Olímpicos de 2016 pulsó con el ratón sobre el lema ´Hazte voluntario´.
La respuesta de la organización fue inmediata. «Pensé que teniendo experiencia como voluntario en el Home de Ferro o en el Mundial de triatlón de 2003, podía solicitarlo y lo hice», aseguró. Aún con sorpresa explicó que la respuesta no se hizo esperar puesto que «llegó el mismo día».
Esta mañana parte rumbo a Madrid junto a otros muchos voluntarios de toda España que han puesto su confianza en la candidatura olímpica española. «Allí habrá pantallas gigantes por todas partes y en la Plaza de Oriente actuaciones y conciertos, lo que viene a ser una fiesta por todo lo alto», afirmó.
Para Miguel Mateo, que es voluntario en acontecimientos deportivos desde los nueve años, serlo en una olímpiada es un sueño hecho realidad. «Para mí lo más importante es que cabe la posibilidad de que a partir de mañana [hoy para el lector] sea un voluntario olímpico. Es lo más. Lo vivo como quien juega en un equipo modesto y, al final, le llama un Barça o un Madrid». Para entonces tendra 23 años y desconoce dónde estará, aunque afirma: «Lo dejaré todo para ir. Reservaré mis vacaciones».