IBIZA | G. L. S.
El Ibiza Bàsquet sufrió un duro revés en el debut liguero contra el Palma Bàsquet. Por este motivo, la plantilla hizo el pasado martes examen de conciencia. «Estuvimos mirando el vídeo del partido y no hacía falta hablar mucho. Se veía claramente lo que pasó: falta de intensidad, la defensa del 1x1 no existió, ellos son buen equipo, jugaban muy abiertos, que eso nos hace mucho daño, y la falta de rodaje nuestra. Aún así, creo que perder de 27 puntos fue exagerado», explicó el ala-pívot del equipo ibicenco, Ángel Pascual.
Aún así, el jugador colegial destacó que no hay inquietud en el vestuario. «Estábamos todos cabreados al acabar el partido, pero hemos empezado a entrenar para que esta semana todo cambie. Debemos tener otra actitud en la cancha».
El catalán resaltó que la plantilla de este año tiene «más profundidad de banquillo» que la del año pasado y si está todo el equipo «será algo superior».
Para el encuentro del sábado en la pista del Lucentum, Pascual espera «ganar», pero sobre todo tiene un deseo. «Me gustaría que el partido vaya más igualado y tengamos opciones de victoria aunque no será fácil», manifestó.