IBIZA | PACO MURILLO
La SE Eivissa volvió a jugar ayer un partido de Regional Preferente, después de que la campaña pasada estuvieran, en la Segunda División B. Con un equipo formado prácticamente en su totalidad por futbolistas profesionales –y con cuatro ausencias por los problemas a la hora de tramitar las fichas, cubiertas con juveniles–, derrotó a un Sant Jordi aún falto de ritmo por un marcador de 2-0.
Sorprendió el buen ambiente que hubo en las gradas para presenciar el partido. Unas 400 personas, entre aficionados del Eivissa y del Sant Jordi, acudieron al estadio.
Los deportivistas fueron de más a menos en el partido y consiguieron la victoria sin demasiados aspavientos. Eso sí, ofrecieron algunos detalles de gran equipo y varios de sus jugadores dejaron muy buenas sensaciones. Son los casos de los laterales Cillo y Mvuemba, el central Lillo, así como el centrocampista Re.
La primera ocasión para los deportivistas llegó con un disparo de Cillo desde el costado izquierdo. El lateral progresó en ataque, llegó a las inmediaciones del área y probó al portero del Sant Jordi, Jaime, que despejó el balón. Fue el primer aviso de los de Barone, que incluso arrancaron algunos aplausos durante el primer cuarto de hora del encuentro.
Pero la primera gran alegría para la parroquia de Can Misses la dio Ondina, que marcó el primer gol del Eivissa. El ex de la Peña Deportiva batió a Jaime al transformar una falta directa desde el secimicírculo del área. Era el minuto 18 y, por lo visto hasta ese instante, parecía que iba a ser coser y cantar para los deportivistas porque el Sant Jordi estaba desaparecido. Y así continuó hasta el descanso. Antes del mismo, Ondina peinó un balón al larguero tras un córner.
En el segundo tiempo el Eivissa disfrutó de algunas ocasiones más, pero no fue hasta el minuto 88 cuando perforó de nuevo la portería visitante. Somma cabeceó a la red un córner que sacó Ondina. Mucho antes de la puntilla deportivista (en el minuto 54), el Sant Jordi pudo empatar. David Escandell lanzó una falta directa al palo de la potería de Andrea Ivan.
Un Eivissa fallón arriba
El conjunto deportivista disfrutó de varias ocasiones claras de gol, pero sólo consiguió transformar dos. Además, ambas fueron a trvés de acciones a balón parado: una falta directa y un córner.