CIUTADELLA | REDACCIÓN
Un gol de Bonilla a tres minutos del final condenó de nuevo a un Atlètic Ciutadella, que mereció el empate, pero que perdió ante un Sant Rafel en estado de gracia. Los pitiusos se han situado terceros de la Liga y siguen sin conocer la derrota en las cinco jornadas que se han disputado en Tercera División.
Llonga, un minuto antes del fatídico gol de Bonilla, tuvo la gran ocasión para haber roto el ´cerocerismo´. El Atlètic sufrió ayer un nuevo revés en su afán por conseguir su primera victoria en la Liga. Aunque ésta no llegó, tampoco era de esperar que sufriera una derrota tan cruel.
De nuevo la decepción se apoderó del Municipal de Sant Antoni, donde si a la limitada calidad del equipo se le une la poca suerte a su favor, el desánimo entre cuerpo técnico y jugadores se hace patente. De inicio, los dos nuevos refuerzos en el banquillo y Lucas ocupando otra vez su posición en el centro del campo. Nada más empezar, Luis obligó a intervenir a Javier en un buen disparo en jugada personal.
Pero a partir de ahí, el Sant Rafel se apoderó del encuentro. Estuvo bien colocado y aunque tampoco logró crear peligro sí dio la sensación de tener el partido en el bolsillo. Carlos Fernández, en un balón largo, dio un aviso al mandar la pelota rozando el larguero. Más tarde fue Julio quien disparó alto desde fuera del área. No hubo mucho más en la primera mitad, donde los fueras de juego señalados a ambos conjuntos desesperaron a los delanteros.
Segunda parte
En la segunda parte, Asensio dio entrada a Nazuti, en posición de central, y a Guilherme por Lucas, de enganche y retrasando la posición de Serginho. Los cambios parecieron dar sus frutos cuando Guilherme remató de cabeza a los cinco minutos. El Atlètic tuvo el control, estuvo más acertado, combinó mejor, no pasó apuros en defensa –el portero Dani fue un mero espectador–.
Por contra, el Sant Rafel se limitó a buscar la sorpresa en balones largos, cayendo una y otra vez sus delanteros en fuera de juego.
En el minuto 70 llegó la primera gran ocasión, cuando Llonga acertó a superar el meta rival y vio como Buti sacó el balón cuando éste se introducía en la portería. Lo probó Serginho, mandando alto hasta llegar al minuto fatídico. Un balón rechazado fue controlado por Jorge Salazar que cedió a Bonilla y éste superó a Dani por debajo de sus piernas. Tremendo.
Y por si fuera poco y con el tiempo ya cumplido, el debutante Guilherme fue expulsado con roja directa por una dura entrada a un rival. Al Ciutadella no le van bien las cosas. Al Sant Rafel sí.
La fortuna
Además del buen trabajo que está realizando el equipo de Mario Ormaechea, la suerte también se está aliando con los ibicencos en los últimos minutos.
El acierto rematador
El Atlètic Ciutadella tuvo sus ocasiones para marcar, pero o bien no estuvo acertado o se estrelló con la solvencia de la defensa del Sant Rafel. Por contra, los ´rafelers´ sí vieron portería y ganaron el partido.