EUROPA PRESS
Bob Bell se estrena en Singapur como nuevo director de equipo de Renault, sustituyendo a Flavio Briatore, que ha abandonado el equipo tras la sanción que le impuso la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) por los incidentes ocurridos precisamente durante el Gran premio de Fórmula 1 de Singapur del año pasado.
El irlandés compatibilizará su cargo de director de equipo con el de director técnico de la escudería. "Asistirá a todas las carreras de la temporada y será el portavoz del equipo tanto en aspectos técnicos como deportivos", señaló la firma del rombo en un comunicado.
Por otro lado, el hasta ahora director de marketing y comunicaciones, Jean-François Caubet, ha asumido el cargo de director de gestión, formando junto a Bell el escalón de importancia inmediatamente inferior al que ocupa el presidente del equipo, Bernard Rey.
Severo castigo
La FIA decidió sancionar a Briatore de por vida para ejercer cualquier tipo de funciones en la F1, mientras que la escudería francesa estará a prueba los dos próximos años.
El italiano recibió el castigo más severo posible por parte del Consejo Mundial por su implicación en el accidente que sufrió Nelson Piquet Jr. el pasado año en el Gran Premio de Singapur, lo que facilitó a Fernando Alonso su primera victoria del año.
Briatore, que presentó su dimisión el pasado miércoles, no podrá "organizar campeonatos, dirigir equipos o representar pilotos" durante un periodo de tiempo "ilimitado". Tampoco podrá acceder a "ningún área bajo jurisdicción de la FIA".
La Federación Internacional justificó la "severidad" de esta pena porque el italiano "fue cómplice" y porque "continuó negando su implicación pese a todas las evidencias".
Por otra parte, la FIA precisó que sancionaba de por vida a la escudería, pero que había una serie de atenuantes, por lo que se limitaba a poner a prueba al equipo hasta 2011 y en el caso de que cometan alguna infracción serán sancionados con dos años de suspensión.
Ante el Consejo Mundial, la escudería francesa admitió "haber cometido las ofensas", "cooperó completamente con la investigación", se encargó de la salida del equipo de Briatore y Pat Symonds, jefe de ingenieros de Renault, se disculpó por el "daño causado por estas acciones" al deporte, aceptó pagar las costas de la investigación y se comprometió a implicarse más en los proyectos de seguridad del organismo, circunstancias que ejercieron como atenuantes.