LODZ | EFE
La selección española no dio opción alguna a Polonia y se clasificó para los cuartos de final del campeonato de Europa, con una victoria sin contestación alguna, 68-90, y con un juego que recordó al de la campeona del mundo y subcampeona olímpica. España ha vuelto a tiempo.
La selección era perfecta conocedora de que su margen de error era cero y salió dispuesta a no dejar escapar la ocasión, con Pau Gasol como faro y guía. El pívot de los Angeles Lakers anotó los siete primeros puntos de España, 0-7 a los dos minutos de partido, y dejó bien claras las cosas a los polacos de cuales eran las intenciones del equipo español. Pau, con 11 puntos, y Navarro, con 8, en los primeros diez minutos de juego, fueron los arietes ofensivos de un equipo que volvió a jugar suelto en ataque y que trabajó fuerte en defensa para recuperar balones y hacer trabajar a los polacos. Justo lo planeado y anunciado por el seleccionador Sergio Scariolo.
Los nueve puntos del final del primer cuarto, 14-23, resultaron incluso escasos para los merecimientos de unos y otros, pues anulado Gortat, 4 puntos y 3 rebotes en todo el periodo, Polonia apenas inquietó. Frenado en seco de inicio el equipo polaco, España se aprestó a romper el partido de una forma definitiva, para evitar cualquier equívoco, cualquier duda, cualquier circunstancia.
El marcador comenzó a reflejar ventajas españolas cada vez mayores: catorce puntos (18-32 a los 4 minutos), dieciocho (24-42 a los 9) y dieciséis al descanso (26-42).
A partir de este momento, España jugó contra sí misma, contra la siempre dulce tentación de relajarse. Pau y Navarro, volvieron a dejar claro que eso no era lo convenido y siguieron tirando del carro del equipo nacional, con 20 y 23 puntos en 25 minutos de juego.
La victoria era importante, fundamental, una final anticipada, pero casi tanto como ganar era confirmar que el juego de los españoles volvía a ser fluido e imprevisible en ataque y aguerrido y pegajoso en defensa.
España confirmó que ha vuelto justo a tiempo para disputar los cuartos de final. Tras un comienzo lleno de dudas y de derrotas, ha mejorado hasta que ha encontrado su línea. Veinticinco puntos al final del tercer cuarto, 46-71 fue suficiente margen como para que Pau se tomara un descanso y también la mayoría de titulares. Al final, 68-90.
Y esta noche Francia, que sigue invicta, pero ante una selección española que ha vuelto justo a tiempo.