AGENCIAS.
El equipo de Pellegrini hizo un primer tiempo perfecto. Controló el balón y busco pases en profundidad hacía Cristiano Ronaldo. Así, en el minuto 28 de la primera mitad el portugués marcó un tanto espectacular de falta directa. El Real Madrid no se apagó con el gol y siguió buscando con insistencia la portería del Zúrich.
El siguiente en marcar fue Raúl. El ´7´ merengue remató a placer un tiro de Higuaín que se iba desviado y puso el 2-0 en el marcador. En el partido solo había un equipo, el Real Madrid, y el Zúrich se limitaba a dejar jugar a los blancos. Cuando parecía que el primer tiempo se acababa, Higuaín marcó el tercero dejando el encuentro sentenciado.
Sin embargo, el fútbol es muy caprichoso y el árbitro señalo un penalti de inexistente de Casillas, que los suizos no fallaron. Con el 3-1 en el marcador y el segundo tiempo recién estrenado el entrenador del Zúrich decidió sacar la artillería pesada, y le funcionó. Dos minutos después del penalti los suizos hicieron el segundo tanto poniendo al Real Madrid en una situación incómoda.
El partido entró entonces en una dinámica de pelea, ninguno de los equipos controlaba el balón y el Zúrich se fue en busca del partido. Los minutos siguieron avanzando y cuando parecía que el resultado se iba a quedar así, Cristiano Ronaldo lanzó una potente falta que el portero suizo no acertó a detener.
En el descuento, Guti redondeo el marcador con un golazo desde fuera del área. Al final, 2-5 para el Real Madrid en un partido que se complicó pero acabó siendo una fiesta merengue.
Atlético-Apoel
El Atlético de Madrid comenzó muy espeso el partido ante el Apoel. Sin apenas oportunidades y con numerosas pérdidas de balón. El equipo de Abel Resino se mostró muy fallón y con pocas ideas. El Apoel más trabajador y ordenado, estuvo a punto de marcar justo antes del descanso.
Los colchoneros salieron más motivados tras la reanudación, moviendo más el balón e intentando controlar el juego. El delantero Diego Forlan tuvo varios goles cantados pero un inspirado portero frustró los intentos del uruguayo.
No fue suficiente el empuje del Atlético. Tampoco dos trallazos de Forlán, las últimas opciones del equipo rojiblanco, que arrancó la fase de grupos de la Liga de Campeones con la desilusión de un empate sin goles contra el rival más débil del grupo.