IBIZA | SEBASTIÁN CANDELA
El nuevo Ibiza que jugará en la categoría Regional la próxima campaña llegó ayer a la isla ante la sorpresa general de la directiva deportivista, que no sabía que los técnicos, los jugadores y el agente FIFA Antonio Stinà llegaban ayer.
«A mí no me han dicho nada ni me han avisado. Sé que han llegado, pero nadie me lo había comunicado», declaró ayer el presidente de la entidad, Pedro Ortega, que se mostró muy molesto por esta circunstancia.
«No es normal que yo sea el presidente del club y a mí nadie me haya dicho que el equipo viene a Ibiza para seguir sus entrenamientos. Creo que es una falta de respeto y, sinceramente, no me ha gustado nada. Así no se hacen las cosas y así se lo he dicho a Stinà cuando me ha llamado. Luego se ha disculpado y hemos quedado que hablaremos el jueves cuando yo llegue a la isla porque ahora estoy en Madrid», dijo Ortega.
Al parecer, sólo lo sabía Tolo Darder, pero éste tampoco se lo comunicó al presidente de la entidad.
Los jugadores entrenaron ayer más de una hora en el estadio municipal de Can Misses bajo las órdenes del técnico italiano Onofrio Barone, que se mostró muy exigente, bajo la mirada de unos diez aficionados que quisieron ver el primer entreno de esta plantilla configurada mayoritariamente por jugadores italianos.
Estos 17 jugadores están viviendo en hoteles y las sesiones preparatorias continuarán diariamente en el estadio a partir de ahora.
El club no ha facilitado la identidad de los jugadores y la planificación deportiva del equipo. Este apartado está asumido plenamente por Antonio Stinà, quien, de momento, no ha dado mucha información sobre el equipo ni tampoco sobre el grupo empresarial que está detrás de este proyecto. Se especula que en los próximos días convocará una rueda de prensa en la que deberá explicar todos estas incógnitas.
500.000 euros antes del 15 de septiembre
El grupo italiano tiene que entregarle al Ibiza un talón de 500.000 euros avalado por una entidad bancaria antes del 15 de septiembre, aunque el cheque tendrá fecha del 30 de septiembre, según pudo saber ayer Diario de Ibiza.
Además, deberá hacer frente a los otros pagos pactados en los plazos estipulados en el nuevo contrato.
La directiva de sa Deportiva no cederá el control del club hasta que los inversores no cumplan todos los pagos, confirmándose así lo publicado el día 18 por este rotativo: que el acuerdo está «a expensas de que se cumplan las condiciones económicas». Además, el acuerdo deberá ser ratificado por una asamblea extraordinaria de socios del conjunto deportivista.