IBIZA/PALMA | C. G. CASUSO/EFE
La XIII Pujada al Castell de Son Mas celebrada el pasado fin de semana en la localidad mallorquina de Andratx estuvo a punto de vivir una gran tragedia tras el accidente que sufrió el piloto ibicenco José Antonio Serra, que perdió el control a la salida de una curva y colisionó contra un guardarraíl, con el resultado de nueve aficionados heridos, dos de ellos graves, que cayeron por un terraplén.
Sin duda, Serra no olvidará fácilmente este incidente y reconoció que pasó el peor momento de su carrera deportiva: «La verdad es que pasé el mayor susto de mi vida. Se me fue el coche, pisé fuera donde había restos de suciedad y se me fue el vehículo hacia el guardarraíl, pero la desgracia es que la gente no tenía margen detrás para protegerse y la gente se tiró hacia abajo lógicamente porque sino les hubiera arrollado».
El piloto pitiuso explicó lo que se le pasó por la cabeza tras ver cómo nueve personas caían por el barranco: «Ha sido una situación muy desagradable porque vi que choqué en el guardarraíl y que se iba mucha gente hacia abajo sin saber las consecuencias. Salí disparado del coche y bajé a socorrer a uno de los hombres que estaban heridos, pero los responsables de las ambulancias me pidieron que me quitara para rescatar a los heridos».
José Antonio Serra quedó afectado anímicamente por el accidente sufrido: «Me sentí muy mal por todo los ocurrido y hoy (ayer para el lector) hablé con la Federación Balear para ver si me podían decir algo de las dos chicas que siguen en el hospital. Sé que una de ellas se fracturó tres costillas porque se le cayó un señor encima. Me han dicho que estaban bien dentro de la gravedad, aunque he intentado conseguir algún teléfono de algún familiar y, si veo que siguen mucho tiempo en el hospital, iré a verlas».
Serra se plantea la retirada
Serra se plantearía la retirada del mundo de las carreras si las dos heridas graves no se recuperan: «Espero que todo salga bien y que se curen. En caso contrario, soy capaz de tirar el coche al mar y olvidarme de las carreras para siempre». El piloto pitiuso reconoció que se debería tomar más medidas de seguridad para el público: «Hablé con la Guardia Civil y me dijeron que habían avisado de que nadie podía estar en la zona por la que pasé cuando tuve el accidente, pero la gente no hizo mucho caso y pecó un poco de imprudencia, viendo que había un terraplén detrás y que no tenían donde protegerse».
José Antonio Serra sabe que esta carrera no se le olvidará nunca: «Se me quedará grabado en la memoria. Hubiera preferido que el coche se hubiera ido hacia la pared, pero desgraciadamente se me fue al otro lado donde estaba la gente ». Serra destacó que este accidente ha sido el primero que ha tenido desde que adquirió en el año 2003 el BMW 320 ST: «Nunca había tenido un percance con este coche. He participado en el Campeonato de Alemania de Turismos, 24 Horas de Resistencia en Europa, y en los circuitos de España de Montaña».