MADRID/EIVISSA | REDACCIÓN
España logró imponerse en las dos finales de kata de la octava edición del campeonato de Europa de las regiones de kárate, disputado en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, superando a Francia en la categoría masculina y a Alemania en la categoría femenina.
La final de kata masculina, disputada entre España y Francia —con el equipo de Madrid representando a España—, cayó del lado local gracias al acierto de sus componentes, que supieron hacer una perfecta ejecución de su exhibición ante los jueces dando la victoria a Fernando San José, Francisco José Salazar y José Mateos, que ganaron al equipo galo por un 5-0.
En kata femenina las chicas de la Comunidad Valenciana, Yaiza Martín, Marta Méndez y Ana García, se enfrentaron ante la selección germana, siendo de nuevo los jueces los que otorgaron la victoria a favor de España.
Debacle en ´kumite´
Por otro lado, la final de kumite, en cuya categoría femenina competían las ibicencas Cristina Ferrer e Irene Colomar, se disputó sin ninguno de los representantes de España, que no tuvieron opción de luchar por las medallas. La final femenina enfrentó a las chicas de Berna-Suiza ante Turquía, con victoria otomana, y fue precisamente el equipo turco el que también consiguió el oro en kumite masculino.
Las ibicencas representaron a Illes Balears en el Europeo de regiones pero cayeron a la primera ya que les tocó en gracia enfrentarse a la Federación Madrileña.
En concreto, Irene Colomar empató ante Cristina Vizcaíno, que es compañera suya en la selección nacional de kumite. Llamó la atención la escasa iniciativa ofensiva de su rival.
Por su parte, la también ibicenca Cristina Ferrer se enfrentó a Miriam López, vigente campeona de España de kumite en peso medio. La madrileña se impuso por 5-2. Finalmente, la mallorquina Mar Serra cayó contra todo pronóstico ante la jovencísima karateca madrileña Paola Rodríguez. La joven luchadora se impuso por un rotundo y sorprendente 0-7. La federación Madrileña cayó eliminada, por su parte, en la siguiente ronda. El resto de países estaban representados por los equipos nacionales y no por selecciones regionales, lo que desvirtuó la competición.
El Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid albergó a los mejores karatekas con un total de 319 competidores que representaron a 21 países europeos.