MADRID | IÑAKI DUFOUR EFE
El Atlético de Madrid sentenció ayer su clasificación para la Liga de Campeones en media hora, el tiempo que tardó en solucionar su partido contra el Almería (3-0), al que derribó con goles del argentino ´Kun´ Agüero y Raúl García, en la primera parte, y del uruguayo Diego Forlán, en la segunda mitad.
No falló el conjunto madrileño en el duelo definitivo de la temporada, en el que siempre se sintió en la próxima previa del máximo torneo continental por segundo año consecutivo y en el que Forlán dio un paso más, casi decisivo, para conquistar la Bota de Oro al máximo goleador de las Ligas europeas con 32 tantos.
Y eso que el comienzo del partido no pareció fácil para el Atlético. La seriedad del Almería en el arranque del duelo frenó el empuje del conjunto local, salvo su salida lanzada en los dos primeros minutos, hasta tal punto que el equipo andaluz ofreció el mismo peligro ofensivo que su rival en el primer cuarto de hora.
Al centro chut del uruguayo Diego Forlán o al cabezazo alto del argentino ´Kun´ Agüero hubo respuesta en el otro área, quizá sin tanta claridad, pero con idéntica sensación amenazante, en los centros del grupo dirigido por el mexicano Hugo Sánchez, que, de momento, había conseguido apagar el ímpetu inicial de los locales.
Sólo de momento, porque el Atlético es tan desequilibrante en su ataque que en cualquier jugada puede cambiar un partido. Lo demostró instantes después 'Kun' Agüero, que llegó con el balón controlado al área, donde quebró tantas veces como quiso a su marcador, primero para un lado, luego para otro, hasta perfilarse para el 1-0.
Un golazo del ´10´ rojiblanco, que luego perdonó solo ante el brasileño Diego Alves, para encarrilar la presencia en la Liga de Campeones del Atlético, al que le bastaba incluso un empate y que se sintió muchísimo más cerca de su objetivo con el 2-0, en un cabezazo de Raúl García tras un saque de falta del argentino Maxi Rodríguez.
En media hora ya tenía sentenciado su billete para la máxima competición europea, porque mandaba en el marcador y sobre el terreno de juego, donde monopolizó desde ese momento las ocasiones ante un Almería sin fortuna en un mano a mano de Álvaro Negredo ante Leo Franco y con resbalón del delantero.
Fue, junto a una acción de Álvaro Crusat, demasiado generoso en el área local, los únicos sustos del Atlético en el tramo final de la primera parte, en la que el equipo rojiblanco asumió otro reto: la Bota de Oro y el trofeo de máximo goleador de la Liga para Forlán, que acarició su primer gol de la noche en una chilena.
Sólo pasaron tres minutos de la reanudación hasta que el ariete uruguayo acudió a su cita con el gol, como había hecho en cada uno de los últimos siete partidos. Un balón botando suelto al borde del área y un disparo colocado tan sorprendente para el brasileño Diego Alves como acertado para el ´7´ rojiblanco significó el 3-0.