MADRID | AGENCIAS
Juan Carlos Ferrero, ganador del Masters Madrid en 2003, cuando era el número uno del mundo, padece una situación radicalmente distinta a la de entonces y en esta edición, en la Caja Mágica, se despidió del torneo en la segunda ronda.
Tras vencer en la primera eliminatoria al ruso Igor Kunitsyn, el alicantino, que disfrutaba de una invitación directa del torneo, fue superado con claridad por su compatriota Fernando Verdasco. «Perder así te quita un poco de confianza. Pero hay que seguir para Roland Garros», dijo Ferrero, que esta temporada, en Casablanca, se reencontró con las sensaciones del triunfo después de una sequía de seis años.
Por su parte, Tommy Robredo protagonizó una gran remontada (3-6, 7-6(5) y 6-2) ante el estadounidense Mardy Fish para terminar brillando con un juego de gran calidad en un Estadio Manolo Santana con bastante más público que ayer aunque aún con muchas sillas rojas a la vista. En cambio, Granollers no pudo emularle ante el croata Marin Cilic (6-2, 7-6(4) y 6-1).
Finalmente, el triunfo de Jurgen Melzer ante el español Albert Montañés impulsó al tenista austríaco hacia la segunda ronda del Masters 1000 de Madrid, donde se va a topar con el número uno del mundo, Rafael Nadal: «Es como si te viene una avalancha». El tenista balear, primer favorito, entra en escena hoy a las 16 horas.