EIVISSA | SUSANA M. CAMPOY
La desaparición de eventos deportivos y los retrasos forzados de otros, con el consecuente perjuicio en cuanto a difusión y participación, mantiene a la mayoría de clubes de deportes radicados en Eivissa con las espadas en alto.
El duatlón de ses Salines, la Semimarató d´Eivissa o el Quadriatlón Isla de Eivissa, así como la reducción de pruebas ciclistas, cuya organización se ha visto obligada a trasladar su salida del parque natural de ses Salines a Cala Bassa, son algunos ejemplos de eventos deportivos que han sufrido estos problemas y que generan gran preocupación entre los responsables de otros organizadores, que tienen el temor de que sus proyectos no vean la luz pese al trabajo, en gran parte altruista y amateur, que desarrollan.
La cuestión forma parte de las reinvindicaciones de la plataforma de clubes deportivos —a la que no se adhirieron Peña, Eivissa y PDV—. Esta amplia representación del deporte pitiuso, más de 2.500 licencias federativas, mantuvieron el pasado mes de febrero una reunión con el conseller de Deportes de les Illes Balears Mateu Cañellas. El principal argumento para este encuentro, que tuvo un primer acto reinvindicativo en septiembre de 2008 ante la puerta del Consell, fue la distribución más equitativa de las partidas económicas dedicadas al deporte.
A esta petición, según indicó ayer el delegado insular de la Federación Balear de Triatlón, Eusebio Noguera, se añade otra. La agilización de los trámites para lograr los permisos de las diferentes instituciones afectadas por la organización de un evento deportivo. «Nos consta el interés del conseller de Política Deportiva en que se haga algo para agilizar los trámites, porque tal y como está la ley no podemos seguir haciendo carreras», señaló Noguera, quien anunció que en breve se solicitará una reunión con el presidente del Consell de Eivissa, Xico Tarrés, con el fin de abordar este asunto, entre otros.
El Govern balear tiene entre sus competencias la autorización de las competiciones deportivas que así lo requiera, de cualquier ámbito, que se desarrollen en el territorio autonómico. Por extensión, también el Consell. Según explicó ayer el conseller de Política Deportiva, Mario Avellaneda, el Consell tiene la obligación de hacer el informe final que aglutina todos los permisos de las administraciones afectadas por un evento deportivo, ya que en función del espacio público que se va a ocupar pueden estar involucradas desde la municipal hasta la conselleria de Medio Ambiente, Delegación de Gobierno o Demarcación de Costas.
Todas las administraciones «están sujetas a la ley y sólo pueden cumplir las exigencias de ésta», señaló Avellaneda, quien aún espera una respuesta del Govern balear respecto a estas demandas de los clubes ibicencos. Las normativas a las que atañe la organización de eventos deportivos abarcan desde la Ley del Deporte de les Illes Balears, hasta las normas relativas a actividades al aire libre y a la seguridad vial, además de los reglamentos de competición de cada Federación.