EIVISSA | GUSTAVO L. SIRVENT
La Federación Española de Baloncesto (FEB) tiene previsto una reestructuración de las distintas categorías que son de su competencia. Las diferentes propuestas que hay sobre la mesa se debatirán el próximo 30 de mayo en la asamblea general del organismo federativo, que coincidirá con las finales de las Ligas LEB.
La modificación que se quiere llevar a cabo afectaría a los cuatro grupos de 16 equipos de la Liga EBA en la que milita el Eivissa Bàsquet. Según se baraja entre los propios clubes y que tiene su solvencia porque llega desde fuentes federativas, la LEB Bronce desaparecerá y sólo quedarán las categorías LEB Oro y Plata, más la EBA, que será la cuarta en el escalafón. A partir de esta circunstancia, la Federación tiene dos vías de actuación para la EBA: La primera, que se mantengan los cinco grupos de 16 como está actualmente; la segunda, que se diseccione en 10 grupos de ocho equipos y posteriormente se juegue una segunda fase con los primeros de cada grupo.
Todo está a la espera de saber qué equipos están dispuestos a participar en las cuatro categorías citadas, ya que la crisis económica va a provocar que hayan muchas renuncias en todas ellas, por lo que va a haber que esperar para confeccionar cada escalón del baloncesto masculino nacional, dependiente de la FEB.
José Antonio Ribas, Cote, presidente del Eivissa Bàsquet, no sabe si estas medidas beneficiarán o perjudicarán a su club porque «todo está en el aire y no hay nada concretado», dijo. Lo que tiene claro el dirigente es que si se suprime una categoría «el nivel tiene que subir porque los 16 equipos de Bronce los tienen que colocar entre Plata y EBA», afirmó.
Con lo que no está de acuerdo el mandatario del club ibicenco es en que los equipos no tengan cupos de comunitarios y extracomunitarios. «No puede ser que en EBA haya 200 jugadores argentinos, de Europa del Este o africanos. Esto se ha salido de madre porque la concepción de esta categoría estaba enfocada al baloncesto amateur y no puede ser que haya jugadores que cobren 3.000 euros como ocurre en muchos equipos», explicó.