EIVISSA | C. G. CASUSO
La Peña Deportiva quiere agarrarse a la Segunda División B y la única vía que le queda es la de jugar la promoción de permanencia.
Por tanto, el rival directo que tendrá el equipo peñista en esta lucha será el Benidorm, decimosexto clasificado en la Liga con 39 puntos, que tendría que perder los tres encuentros que faltan por jugar en el campeonato, mientras que los peñistas deberían sumar, al menos, siete de los nueve puntos en juego.
Sin embargo, el conjunto de la Villa del Río se vería abocado al descenso a Tercera División en el caso de que el Benidorm sólo sume un punto en cualquiera de las tres próximas jornadas. A la Peña no le valdría ni la victoria, ni el empate y, por supuesto, ni la derrota ante el Villarreal B, su rival de mañana, para conseguir la permanencia.
De todas formas, el cuadro santaeulariense afronta hoy una de las primeras tres finales que tendrá hasta el final de la Liga. Enfrente tendrá a uno de los ´cocos´, el cuadro castellonense, que está luchando por ganar el título, aunque la pasada jornada sufrió un inesperado empate en casa, que le llevó a perder el liderato, aunque está empatado a 69 puntos con el Alcoyano, que ocupa la primera plaza.
Una de las principales premisas que se deben de dar para que la Peña Deportiva no descienda de categoría en el partido de mañana (17,00 horas) es que, al menos, pueda lograr el empate o gane en casa al ´submarino´ amarillo y que el Benidorm pierda en el derbi que jugará como local frente al Dénia, situado en la decimotercera posición con 42 puntos y que todavía no tiene asegurada su permanencia en la categoría, ya que está a tres puntos del rival alicantino.
Por último, hay que indicar que el cuadro peñista no podrá contar mañana con el defensa central, Neftalí, que está sancionado.