EFE
El arquitecto español Santiago Calatrava inaugurará mañana la nueva estación de trenes de la ciudad belga de Lieja, erigida a lo largo de 13 años con técnicas de construcción de puentes para evitar la interrupción del tráfico ferroviario.
Su superficie total de casi 50.000 metros cuadrados y su cubierta acristalada de 32.000 metros cuadrados la convierten en uno de los proyectos más ambiciosos, amplios y complejos de Calatrava, según el propio arquitecto.
La estación ha sido concebida para convertir a Lieja en uno de los principales nudos de la red europea del ferrocarril de alta velocidad, con líneas que permiten llegar en sólo 20 minutos a ciudades como Bruselas, Aquisgrán y Colonia (Alemania); y en unas horas a Fráncfort, París y Londres.
"Mi objetivo era crear una estación del siglo XXI que no sólo uniera Lieja con el resto de Europa, sino que sirviera como símbolo de la renovación de la ciudad", explica el arquitecto en un comunicado.
La transparencia es la principal característica estética de esta construcción, conformada por una imponente estructura arqueada de vidrio y acero, y que se eleva hasta 145 metros por encima de las cinco plataformas y las nueve vías.
Otra de sus peculiaridades es que no dispone de fachada como referencia de entrada, sino que su estructura, semejante a un puente colgante, se abre por uno de sus lados hacia el centro de la ciudad y por el otro hacia una colina.
Tan compleja edificación se llevó a cabo sin interrumpir el tráfico ferroviario ni causar molestias a las 36.000 personas que cada día transitan por la estación, gracias al empleo de técnicas propias de la construcción de puentes.
La estación será inaugurada mañana de forma oficial con una celebración presidida por el Príncipe Felipe de Bélgica, a la que también asistirán el propio Calatrava, líderes políticos nacionales y locales y representantes de la red nacional ferroviaria belga (SNCB).