EFE
Dos películas -"El juego del ahorcado", de Manuel Gómez Pereira, y "Pretextos", de Silvia Munt- han bastado para que se haya valorado ya el talento de un chico que no ha cumplido los 20 y que ahora le ha valido el premio "Un futuro de cine" del Festival Cinema Jove de Valencia que se celebra estos días.
Un premio que "supone una muestra de confianza". "He hecho dos películas y no puede ser el reconocimiento a una carrera, pero sí es un estímulo para darme cuenta de que voy por un buen camino", afirma el actor respecto a unos proyectos que le interesan "y que por lo visto han interesado" a la crítica.
Sigue viviendo en su Barcelona natal y, aunque "no tendría ningún problema" en moverse geográficamente, apunta: "No tengo intención de irme a buscar nada allí, no tengo intenciones de esperar", pues considera que "se debe hacer, se debe vivir".
"Con la espera se puede oxidar el mecanismo del cine y la interpretación", advierte.
Cervantes no tiene prisa, prefiere "mantener una calma" que ahora necesita para vivir su vida. "Cuando algo me apasiona, lo doy todo; si no, prefiero hacer otras cosas hasta que aparece".
A nivel formativo, el actor ha hecho "cursos en escuelas" pero no se ha metido "cuatro años a estudiar lo que podría llamarse una 'licenciatura de actor'", algo que tampoco tiene intención de hacer: "Prefiero ir picoteando de diferentes experiencias y elaborar mi propia escuela", apunta.
Su caso no es el del "niño prodigio" que sueña con alcanzar el éxito, sino una vocación que, desde pequeño, ha dejado ver: "He tenido siempre un carácter entre lo tímido y lo exhibicionista, como cualquier actor; esta dualidad, el sentido del espectáculo, siempre ha estado ahí", explica.
Como estudiante de segundo curso de Comunicación Audiovisual, ya se ha puesto detrás de la cámara con el cortometraje "Quiero ser un mojito", una historia "un poco 'freak'", donde consigue evocar lástima por una taza que sueña con dejar de ser el soporte del café rutinario.
Pero Álvaro Cervantes sueña con otras cosas: "He conocido a muchos amigos a raíz de este mundillo y mi sueño sería hacer cosas que realmente me interesen como espectador y con personas que también me estimulen personalmente. Si se unen esas dos cosas, creo que no se puede pedir más".