EFE
El montaje, que llega a Madrid tras pasar por Valladolid y Almería y que se podrá ver también en Cáceres, Almagro y Alcalá de Henares, es, en palabras de su director, Eduardo Vasco, "una tragedia a la española" en la que se da un tema recurrente en la historia del teatro: "el abuso del poder por parte de un rey tirano".
Publicada en 1623, "La Estrella de Sevilla" está ambientada en el siglo XIII en la ciudad hispalense, donde Sancho el Bravo -Daniel Albadalejo- se enamora de una bella mujer, Estrella- Muriel Sánchez-, a la que pretende "llevar al huerto" a través de una cuidada estrategia.
Pero el Rey don Sancho cometerá un error y deberá enfrentarse a sus consecuencias y a una ciudad organizada que, movida por motivos tan barrocos como el destino, el honor o la lealtad, no dudará en sublevarse.
A pesar de estas características, tan enraizadas en el siglo de Oro español, Vasco ha tratado sin embargo de transformar "La Estrella de Sevilla" en un drama accesible y comprensible a modo de "tragedia clásica".
Para ello, ha eliminado todo "exceso de pompa" y ha elegido una escenografía "neutra y conceptual" en la que la iluminación juega una función narrativa y en donde los actores intervienen con un vestuario contemporáneo, de Lorenzo Caprile.
En cuanto a la paternidad de la obra, Vasco se ha decantado por utilizar la fórmula "atribuida a Lope de Vega", algo que la tradición y la historia sostienen, a pesar de la falta de consenso.
"En mi opinión el verso no es de Lope, aunque la construcción tiene toda la pinta de ser de él, ahí está el problema", ha explicado el director, para quien "raya la irresponsabilidad" el que la Editorial Cátedra haya publicado la obra citando a otro autor, en concreto, Andrés de Claromonte.
"No son más que elucubraciones", ha añadido Vasco, para quien esta discusión debe quedar en segundo plano y no perjudicar una pieza que "contiene lo mejor de otras obras del Siglo de Oro" y que "se ha dejado de representar".