EFE
Según informó hoy la ministra de Medio Ambiente, el Gobierno ha gastado 3.000 millones de euros entre 2004 y 2007, el doble que en la legislatura anterior, en la restauración de suelos, prevención y combate de incendios forestales, frenar la erosión y la gestión del agua.
De la cantidad prevista hasta 2010, 5.295 millones corresponden a la modernización de regadíos y 1.238 millones a la restauración hidrológico forestal, según informó el Ministerio.
Medio Ambiente debate hoy con las CCAA la propuesta de Plan Nacional de lucha contra la desertificación, en relación con el proyecto la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, que está en fase de trámite parlamentario en el Congreso.
En un receso de la conferencia sectorial, Narbona reconoció en conferencia de prensa que el texto del Ministerio sobre desertificación es "mejorable" y que es "posible" que no haga el énfasis que merece el urbanismo como causante de este fenómeno, al ser preguntada por las críticas de ecologistas.
Precisó que las causas de mayor importancia son las que tienen que ver con el tratamiento del suelo desde el punto de vista de la agricultura, ganadería y actividad silvícola.
"Ahí es donde tenemos el mayor problema -enfatizó-, por eso es tan importante un programa de desarrollo rural sostenible, que va a tener ayudas europeas para mitigar el avance de la desertificación".
Agregó que las superficies que hoy se encuentran en una situación grave o muy grave se encuentran mayoritariamente en el medio rural y son consecuencia "sobre todo", subrayó, de la "mala gestión del agua y de la pérdida de masa forestal y vegetal"
"Es decir, del abandono, de la actividad agrícola o de la desaparición del bosque y de las prácticas agrarias y el uso del agua", insistió.
No quiso restar importancia al urbanismo descontrolado, que también contribuye a la degradación de los terrenos en el litoral o algunas CCAA (que no concretó), "donde está creciendo de forma excesiva la ocupación del suelo".