La crisis maldita, la maldita crisis que utilizan infames gerentes de renombradas empresas de aquí y de allá acaba provocando que muchos de los trabajadores de aquí y de allá acaben siendo malpagados cuando no impagados. La salud de las empresas muchas veces no es la que nos quieren vender, corren riesgos invirtiendo en locales y nuevo personal dejando de pagar a los acreedores y al personal con antigüedad...
Apellidos de renombre de aquí y de allá, y es que els nostros no són així... Cuánto pedigrí perdido entre sueños de grandeza y pata negra...
Especuladores varios de aquí y de allá, y también de nuestra isla metidos a mecenas y salvadores de importantes sectores, alterando y alternando empresas e inversores de variado signo, invirtiendo en locales y construcciones... Y cuando el edificio esté terminado (o no) y todas las ´mordidas´ de esta construcción estén bien digeridas por los promotores y adláteres, dirán que no es rentable abrir todo el año, se meterán en un ERE bien aceptado por el gobierno de turno y se irán con sus bolsillos llenos, dejando en casa otro recuerdo para la colección de barbaridades...
Cuántos trabajadores están recibiendo su salario tarde y mal... Como decía Virgilio: Macte nova virtute puer: sic itur ad astra. ¡Ánimo muchacho, así se va a las alturas! Eso les podríamos decir irónicamente a todos esos arribistas que por tener un carguito directivo en una empresa centenaria en la que solo llevan 4 años se creen Dios y se mueven dando trompetazos como elefantes en una cacharrería cuando las vías de comunicación se les escapan... Y es que Non omnia possumus omnes. Es decir: no todos podemos hacer todo.