JORDI VIOLA PLATAFORMA EL TRANSPORT AERI OFEGA. MENORCA
Spantados nos hemos quedado con la quiebra de Spanair. Enésimo capítulo de esta serie de terror que protagoniza la problemática del transporte, sobre todo en Menorca y en Eivissa.
No vamos a hablar de lo ocurrido, pues todos los medios de comunicación se han volcado ante la noticia y sus graves repercusiones para los ciudadanos de las islas. Pero sí vamos a aprovechar la ocasión para poner de manifiesto una vez más, y a la vista de hechos fehacientes, la idoneidad de las reivindicaciones iniciadas hace ahora un año por la Plataforma El transport aeri ofega Menorca (i les Pitiüses).
Si a alguno le quedaba alguna duda , los recientes hechos han dejado bien claro a los menorquines e ibicencos que hay que ir a por todas unidos ante una situación, la del transporte aéreo, absolutamente vital y prioritaria para nuestra supervivencia como territorios nacionales alejados de la capitalidad de la comunidad, y del resto del Estado español. Nos jugamos, y no es una frase hecha, nuestro futuro.
Sin embargo, la spantada de Spanair puede, si nuestros políticos saben aprovecharlo, tener consecuencias positivas. Por ejemplo, la evidencia irrefutable, en las altas instancias de los gobiernos autonómico y estatal, de tener que dejar de mirar a otro lado en aquellas ocasiones en que nuestros representantes políticos han iniciado un acercamiento al tema que nos preocupa, en busca de soluciones.
Si hace una semana la problemática del transporte aéreo era dramática en las islas menores, hoy se nos antoja un (e)spanto. Muchos pájaros de acero que aterrizaban en nuestros aeropuertos se han esfumado y con ello han sembrado de incertidumbre nuestro ya incierto futuro, dejando spantapájaros por doquier.