Me alegro de que mi modesta y breve carta haya hecho salir a dar la cara a alguno de los apellidos de más fuste que se cobijan tras el nombre popular de Massiel para atacar el proyecto de los nuevos muelles portuarios de la zona de Botafoc. El señor Merry del Val (también magnífico piso con vistas amenazadas, supongo) insiste en la idea principal que les desacredita, la de construir un puerto comercial en es Codolar como alternativa más ecológica a la de los nuevos muelles, y me reta a argumentar con detalle las falsedades que contiene el artículo de Massiel (visto lo visto, ¿el artículo era de Massiel o suyo, señor Merry del Val?). Veamos alguna de esas falsedades: 1) Lo que se va a construir no es una «terminal de carga», sino unos muelles para pasajeros y mercancía rodada que no se va a depositar ni almacenar en el puerto. 2) La zona de los nuevos muelles no es «la más residencial de la ciudad de Ibiza». No lo es más que la zona que ustedes proponen como alternativa, que es la zona del paseo marítimo Juan Carlos I. 3) ¿De qué contaminación producida por el nuevo dique hablan? La zona del nuevo dique no está contaminada. Sí lo estaba la zona de Ibiza Nueva en la que se han hecho las obras de reforma del puerto deportivo. 4) La pradera de posidonia no se enterrará bajo hormigón porque las obras se harán con pilotaje y la plataforma estará suspendida sobre esos pilotes y por encima del agua. 5) El proyecto de Eivissa pel Canvi no es una alternativa «mucho más válida». Ni siquiera es una alternativa. No hay absolutamente ningún organismo técnico ni profesional (navieras, prácticos, capitanía marítima) que haya avalado esa propuesta. Y en cambio todos la han rechazado por inviable. 6) Ustedes quieren los «megayates» y no los barcos de pasajeros como vecinos. Pero no se preocupen, los megayates tendrán un sitio inmejorable en los andenes del puerto actuales, en los muelles que desalojarán los ferrys.
Está bien, señor Merry del Val, que defiendan sus intereses y el valor de sus propiedades, pero no pretendan vendernos la burra, que no nos chupamos el dedo. Y les animo a seguir así, a proponer un nuevo puerto industrial en sa Caleta o en cualquier otro punto de la costa. Los ibicencos ya descartamos hace años, por descabellada y agresiva, esta idea de algún lumbrera de Madrid. Pero no se corten y sigan por ahí: es su mejor tarjeta de presentación.