Un año más estamos sufriendo los olores del puerto de Ibiza. Es vergonzoso que en una isla en la cual vivimos del turismo y que es Patrimonio de la Humanidad no solucionen esto.
Soy marinero y, la verdad, se hace pesado trabajar con esta peste, con los turistas que desembarcan y embarcan tapándose la nariz. Como ibicenco me da vergüenza.
Invito a la alcaldesa y al presidente del Consell a que pasen y huelan. El puerto está dividido por zonas: muelle de levante, ´es Martell´... Y ahora le han cambiado el nombre al muelle de las barcas de Formentera: ´es moll de sa merda´. ¿Qué les parece?
Por favor, intenten buscar una solución. Es insoportable.