Siempre se ha dicho que cada pueblo tiene los gobernantes que se merece, y en el caso de Ibiza creo poder afirmar que esto es totalmente cierto. Y no lo digo en sentido positivo precisamente.
Hace ya unas semanas leí en Diario de Ibiza unas declaraciones de la consellera de Turismo en las que afirmaba que le parecía muy bien que Menorca recibiese bastante más dinero para promoción turística que Ibiza, a pesar de que nuestra isla tiene bastantes más plazas hoteleras que Menorca, como ella bien debe saber, espero. Creo que los políticos menorquines, al contrario que los ibicencos, sí saben defender los intereses de Menorca y de los menorquines, así que no creo que sea necesario ayudarles desde Ibiza, en contra de nuestros propios intereses.
Pero esto es sólo el prólogo y no el motivo de mi carta. Por motivos de trabajo debo viajar muy a menudo a Palma, y cuando reservé los pasajes para esta semana y para las próximas observé con sorpresa que para volver de Palma por la tarde no hay más opción que los vuelos de las 13.55 o las 19.25, es decir, un vuelo al mediodía que me obliga a estar a las 13 horas en el aeropuerto o a las 19.25, con lo que se pierde el día entero. Son cinco horas y media sin posibilidad de volver, y me pregunto: ¿dónde están los vuelos que había durante la tarde?
A continuación, imaginando lo que me contestarían, pregunto si me pueden mirar los horarios Palma-Maó para los meses de julio y agosto. Tal y como imaginaba, me dicen que hay uno a las 14.45, otro a las 17.05, otro más a las 18.15 y (sí, aún hay más) otro a las 19.30. Creo que es un buen abanico de vuelos, sobre todo si tenemos en cuenta que Menorca tiene bastante menos tráfico que Ibiza. ¿Por qué nadie ha dicho nada? ¿Por qué ningún político de ningún color ha salido a protestar y defender los intereses de los ibicencos?
Quizás es que los ibicencos no nos quejamos y lo damos todo por bueno, quizás nuestros políticos están más preocupados de agradar a sus jefes en Mallorca y ser lo suficientemente sumisos como para que nadie les quite el sillón. Quizás prefieran asegurarse un puesto en las próximas listas electorales que hacer el trabajo para el que fueron elegidos, y que, por si ya lo han olvidado, no es otro que defender nuestros intereses y los de nuestra isla.
Si vemos esto, y muchas otras cosas en las que Ibiza sufre una clara discriminación respecto a Menorca, creo que sólo tenemos una opción: hacernos menorquines. Eso, o fichar a los políticos menorquines, que por lo visto tienen mucho más peso en el Govern que los nuestros. O quizás ponen sobre la mesa lo que hay que poner cuando de negociar se trata, eso que nuestros políticos parecen no tener. Eso es algo que habría que dejarles bien claro en las próximas elecciones, metiéndolos en el mismo saco independientemente de su color político.
Imagino que esta carta no servirá de nada, ya que creo que los ciudadanos les importamos muy poco, pero sí espero que sirva para hacer pensar a mucha gente si no habrá que empezar a pensar o buscar otras soluciones o personas a quienes sí les importen Ibiza y los ibicencos. .