Soy usuario habitual de los fondeaderos de Formentera, pues son muy bonitos, con aguas preciosas y limpias, y siempre tienes resguardo a cualquier tipo de vientos o temporal... excepto a uno: las motos de agua y las neumáticas, que impunemente circulan a toda velocidad, sorteando las embarcaciones y contraviniendo el reglamento de navegación.
Pero como nunca ves a ninguna embarcación de la Guardia Civil que vigile y controle esta situación, ellos se divierten a sus anchas, a costa de las molestias y la seguridad de los que usamos los fondeaderos con respeto.