Señor Tarrés: antes me sentía orgullosa del barrio de sa Capelleta, barrio donde he nacido y he vivido la mayor parte de mi vida. Y digo antes porque en pocos lugares se podía vivir como en esta parte de la ciudad: el mar a poca distancia, sa Cova de ses Dones, es Salt d s´Ase, el Laguito, aguas limpias donde las haya. Los Molinos, la Necrópolis, verdadero patio de juegos de los niños de los años 60, las cuevas que conocíamos al dedillo y fuimos testigos del descubrimiento de algunas de ellas y los primeros en entrar, cuando se asfaltaba la calle de detrás de la clínica Vilás, los almendros, los algarrobos, todo esto formaba parte de nuestra vida antes de que lo cerraran al público. Estos recuerdos me vienen a la memoria al ver las fotos del Centro de Interpretación de la zona, que es como si de repente quisieran interpretar mi patio y casi me siento orgullosa otra vez. Solo casi. Señor Tarrés: yo quisiera pedirle unas migajas para las calles de alrededor. Es necesario arreglar las aceras, la única jardinera que hay en la calle Tanit está hecha polvo, unas ayudas para arreglar estas fachadas de marés y sobre todo lo más importante hoy en día: aparcamientos.
Somos muy pocos vecinos, bastaría con una calle para nuestros coches. Aparcar cerca de casa es misión imposible, no tenemos zona azul y aquí viene a aparcar todo el que puede, con la universidad es un caos. No se puede gastar una millonada en un Centro de Interpretación sin tener en cuenta los alrededores, este es un barrio céntrico a la vista de los turistas que pasan por la Vía Romana, necesita más atención y limpieza. Por eso le ruego que cuando venga a hacerse fotos se pasee y vea cómo está y mire de hacer algo. Muchas gracias.