Una madre monomarental se dispone a dejar la basura a las seis de la tarde, cuando se acerca un policía de Jesús y le dice: «Señora, las ordenanzas municipales obligan a bajar la basura a partir de las ocho. Por hoy la perdono, pero la próxima vez que la vea no tendré más remedio que multarla».
La madre responde: «Ya, pero comprenda usted que soy madre y estoy sola al cuidado de mis dos hijos de uno y tres años, con lo que no veo el modo de salir por la noche a dejar la basura, pues tendría que dejarlos solos en casa y, además del peligro que ello conllevaría, los servicios sociales podrían multarme y retirarme la custodia de mis hijos por dejarlos solos en casa. Además, agente, ¿se acuerda usted del incendio en la Marina el año pasado que acabó con la vida de dos niños pequeños cuando sus padres se habían ausentado para hacer un recado?»
Y el agente dice: «Lo siento, señora, son las normas; yo sólo me limito a cumplirlas. Lo comprendo, pero no puedo hacer nada para ayudarla.
Y yo le pregunto: «¿Creen las autoridades que cada casa tiene un contenedor en la puerta? ¿Creen que no hace suficiente frío como para salir a las nueve de la noche con todos los hijos de un hogar monoparental donde no hay nadie más que se pueda quedar en casa vigilando a los niños? ¿Están los ayutamientos dispuestos a poner un servicio de asistencia al hogar para que puedas bajar la basura a las nueve de la noche sin dejar a los bebés solos en casa? En invierno, ¿hay alguna diferencia de temperatura entre las seis y las ocho de la tarde como para que la basura huela de un modo distinto?»
Creo y reclamo que en un hogar monoparental la basura se pueda bajar a una hora decente sin peligro de ser amonestada por un agente. De nuevo, una vez más, la prueba de que vivimos en una sociedad cuya Administración cierra los ojos a los problemas cotidianos y va en detrimento del más desamparado.
Tal vez lo que no se hayan planteado es que el número de hogares en esta situación es cada vez mayor y va in crescendo, lo cual al final, se recuenta por votos.
Resuélvanlo como quieran pero dígannos cómo hemos de hacerlo.